El chelo de Yo-Yo Ma y su ‘Proyecto Bach’ cautivan en CDMX

El violonchelista Franco-Estadounidense es considerado el mejor del mundo

Notimex
Foto: Tomada de web
La Jornada Maya

Ciudad de México
Jueves 28 de marzo, 2019

El virtuosismo del chelista Yo-Yo Ma se sintió en la explanada del Monumento a la Revolución, donde unas 19 mil personas, según cifras de la Secretaría de Cultura capitalina, atestiguaron el Proyecto Bach, conformado por las seis suites de Johann Sebastian Bach para violonchelo solo.

A las 19:30 horas inició el concierto gratuito del artista franco-estadunidense, aunque desde las 15 horas el público empezó a formarse con el objetivo de ocupar un lugar privilegiado frente al escenario, en el que se colocaron pantallas gigantes de alta definición.

La explanada del Monumento a la Revolución se convirtió en una gran sala de conciertos donde los asistentes escucharon con respeto al músico, que llevará ese proyecto a seis continentes mediante 36 conciertos y 36 trabajos comunitarios.

Yo-Yo Ma tocó con excelsa técnica y experiencia, finura y fragilidad, llevándose por la música de Bach como una ola gigante que abarcaba al público.

Jóvenes y adultos disfrutaron del magno concierto, aunque algunos sólo pudieron ver a lo lejos al chelista, quien al término de la primera suite levantó las manos y saludó a los emocionados asistentes.

Familias también fueron testigo de la presentación impregnada del profesionalismo del considerado mejor violonchelista del mundo.

“He escuchado a Yo-Yo Ma por internet. Me parece fantástico como toca, por esa razón vine”, expresó una joven que asistió acompañada por su novio.

Aunque algunas personas decidieron retirarse del lugar con el argumento de que no se escuchaba con claridad la música, la gran mayoría disfrutó cada minuto del talento del músico que cautivó al público, quien lo despidió entre aplausos.

En agosto de 2018 Yo-Yo Ma comenzó un viaje de dos años para interpretar las seis suites de Johann Sebastian Bach para violonchelo solo en 36 lugares del mundo motivado no sólo por su relación de seis décadas con la música, sino también por la capacidad del compositor alemán para hablar con la humanidad.