Samayoa va por ventaja ante el as acerero Harber, en tercer choque de duelo de poder a poder

Tras pegar en Monclova, Leones buscarán mantener su casa como fortaleza en finales

Texto y foto: Antonio Bargas Cicero
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Viernes 27 de septiembre, 2019

Después de darse con todo en Monclova, intercambiar sus mejores golpes, hacer mella en el rival y mantenerse fuertes, como auténticos pesos completos, la pelea de campeonato entre Acereros y Leones llega al Kukulcán Alamo para una etapa que puede ser decisiva.
Los melenudos poncharon a 14 en el primer partido y consistentemente hicieron ver mal a los toleteros de la ofensiva más letal del circuito, le dieron duro a Jaime Lugo, el improvisado abridor del segundo encuentro, batearon bien en la casa del campeón del Norte (.310), generaron mucha presión y se impusieron a Devin Raftery y Al Alburquerque, veterano de playoffs de Grandes Ligas, de las cartas fuertes del bulpén de Monclova, para tomar ventaja. Los de acero respondieron al sobreponerse a la dominante serpentina de Yoanner Negrín, de los más duros en estos playoffs en la Liga, y explotar con ocho carreras al final del duelo, cinco contra el preparador estelar y velocista Enrique Burgos.

Monclova le anotó cuatro carreras a cada uno de los dos pítchers más efectivos de la Liga y venció al cubano, luego caer frente al dominicano. Fue limitado a .234 y se las arregló para anotar más en los primeros dos choques. Yucatán se quedó a una anestesia de hacer que los norteños empataran la marca de más chocolates sorbidos en un juego de serie final (15) y Chris Carter igualó el récord de más ponches recibidos en un duelo de serie final (4).
Es un duelo de poder a poder. Es exactamente lo que se esperaba.

Ahora, el escenario está listo para un crucial tercer encuentro en el parque de la Serpiente Emplumada, sobre todo para los dirigidos por Pat Listach, que mandarán a la loma a su mejor carta en una diezmada rotación, Conor Harber (2-0, 1.85), quien encerró a los Toros en Tijuana, en el séptimo choque de la final del Norte. Su rival será Dustin Crenshaw.

Para Monclova será especialmente importante tomar la delantera antes de los partidos cuatro y cinco, en los que los duelos en la loma favorecen en el papel a los peninsulares: Geno Encina (0-2, 7.82) Vs. José Samayoa (1-0, 4.22), mañana a las 18 horas, y Adam Quintana Vs. (1-1, 4.58) Vs. César Valdez (3-0, 4.50), domingo a las 18 horas.

Samayoa elogió la labor de los bateadores en la postemporada, donde como en Monclova no dejaron de presionar. “Ellos nos ponen a los pítchers en situación para hacer un mejor trabajo. Te dan la ventaja temprano y eso te da confianza”, indicó el derecho de las fieras, que ayer entrenaron, horas después de regresar de Coahuila.

Los Leones propinaron a los Acereros su segundo revés en casa esta postemporada, a cambio de siete triunfos, y los norteños tratarán de hacer lo propio en el Kukulcán, donde los rugidores tienen récord de 4-1 en los playoffs y muy poco dejaron hacer a los sublíderes de anotadas (Guerreros) y líderes de bateo (Diablos).

Gran oportunidad en casa

Los dirigidos por Gerónimo Gil están ante la oportunidad de definir en casa y coronarse ante su gente, como las tres veces anteriores que Yucatán conquistó serie final (84-06-2018.1). El parque de la Serpiente Emplumada suele ser una aduana muy complicada para equipos del norte acostumbrados a batear; de hecho, si no fuera por una derrota ante Monterrey 4-3 en encuentro que se jugó de día (por problemas debido a la lluvia) en 2007, los selváticos hubieran sido bicampeones y tendrían diez victorias en fila como locales en serie final desde hace 13 años. El común denominador en la actual racha de seis triunfos en gran final en el Kukulcán Alamo es un pitcheo efectivo y Crenshaw intentará que esa historia se mantenga.

El derecho, que se recuperó de una operación Tommy John para ser un brazo sólido en base a un arsenal de cinco lanzamientos e impecable control, no se ha visto dominante en playoffs, pero contuvo a los Diablos (9 H, 5.2 IP) y fue uno de los cuatro abridores selváticos que triunfaron en serie de campeonato. Su más grande reto llegó: un orden al bate con cinco ex de Grandes Ligas, incluyendo el noveno bate Eric Young Jr., tres de ellos con vasta experiencia en el mejor beisbol del mundo, que ya demostró que su fortaleza es el jonrón, pero que también puede jugar pelota pequeña.

¿Se repetirá la historia de 2006, cuando los Leones regresaron 1-1 de Monterrey y finiquitaron en base a su buen pitcheo contra un conjunto muy similar al de Monclova, lleno de luminarias y de bateo de alto calibre? El cuerpo de serpentinas (3.86, 98 K, 21 BB, 1.09 de WHIP y .240 de bateo en contra en playoffs) para lograrlo ahí está.