Adaptan al teatro el documental 'De Maíz' sobre la cultura maya

Su estreno se realizará el domingo 27 de octubre en el marco de la tercera Feria del Pib

Graciela H. Ortiz
Foto: Captura de pantalla
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Jueves 24 de octubre, 2019

De Maíz es un espectáculo que combina danza y teatro, cuyo tema central es el libro sagrado de los mayas, Popol Vuh, su estreno se llevará a cabo en el marco de la tercera Feria del Pib, el domingo 27 de octubre, a las 6 de la tarde, en el parque San Sebastián (calle 70 por 75 y 77).

“Surgió de un cortometraje del mismo nombre que realicé, en Hunucmá en 2107, en maya y subtitulado al español, que ganó en la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (FILEY), y en la Ciudad de México en el Festival “Todos somos otros”; se fue de gira con el Festival Kayche’ y se presentó en siete estados y, además, en Argentina y Chile”, expresó su directora y dramaturga Melissa Méndez Espadas.

La diferencia principal entre el cortometraje y la obra teatral es que, en el cortometraje incluyó fragmentos de stop motion para representar el Popol Vuh, “en tanto en la obra utilicé piezas de danza; son cuatro piezas que representan la formación de vida animal, hombres de lodo, hombres de palo y despojo de la sabiduría, es decir cada una de las etapas de la creación del hombre, según la mitología de la cultura maya”.

El tema transcurre alrededor de un abuelo (Alex Ross) que vive en una comunidad del estado y al que sus nietos (Kendra Espadas y Emiliano González) van a visitar junto con su madre (Aisha Cruz). El niño y la niña son inquietos y traviesos, por lo que el abuelo decide tranquilizarlos contándoles una historia y les relata el Popol Vuh, haciendo que los niños se interesen, al tiempo que aprenden su cultura.

“En los puntos clave de la historia es donde entran los bailarines, dos hombres (Eduardo García y Ulises Méndez) y dos mujeres (Valentina Chaparro y Berenice Hernández), representando las etapas”, aclaró su directora.

Agregó que todo se armó desde cero, porque tenía sólo el guión, y con un presupuesto más que mínimo, unos dos mil pesos, “porque conseguí casi todo prestado”, señaló, al tiempo que espera que pueda presentarla en otros espacios.

Las coreografías están a cargo de Israel Baas, el cual es egresado de la licenciatura de teatro de la Escuela Superior de Artes de Yucatán (Esay) y forma parte del colectivo Pueblo Escénico, en tanto el actor Tony Baeza fue el asesor actoral.

El vestuario, de Luis Cardoso, muestra diseños originales con detalles pintados a mano, al igual que los collares de los bailarines, también realizados a mano.

Tanto los actores, como el cuerpo de baile y demás personal trabajó realmente “por amor al arte”; “sí es difícil, pero se puede, creo que con las personas correctas y con el apoyo necesario, es posible realizar cualquier proyecto que una se proponga”, puntualizó esta joven directora de 26 años.

La obra, un proyecto independiente de media hora de duración, es apta para todo público y de entrada libre.

Por último agradeció a la Casa de la Cultura, por haberle cedido el espacio para ensayar la obra.