Nuevo 'boom' inmobiliario en Tulum: crece el mercado residencial

Apuestan en Cancún por desarrollos de vivienda verticales

Rosario Ruiz
La Jornada Maya

Playa del Carmen, Quintana Roo
Jueves 20 de febrero, 2020

En Tulum está creciendo muchísimo el mercado residencial ya que hay oportunidades muy atractivas para inversionistas, mencionó Laura Quintanilla, gerente de producto de la desarrolladora MIRA, empresa que participó en el Quintana Roo Tourism Investment Summit 2020 en días pasados.

Apuntó que en el décimo primer municipio hay oportunidades muy atractivas para inversionistas por lo precios de venta, que son relativamente accesibles en proporción al perfil que viaja a esta ciudad.

Agregó que en Cancún hay un boom de vivienda en zonas residenciales antiguas de nivel socioeconómico medio y alto, donde están impulsando la vivienda vertical; este modelo, señaló, es compatible con zonas de ecosistemas frágiles como los de Cancún y la Riviera Maya, “pero tiene que estar bien diseñado”.

La desarrolladora inmobiliaria apuntó que uno de los temas que más contamina el medio ambiente es el traslado de las personas, pues lo que perjudica no es el tipo de modelo (vertical u horizontal), sino el impacto de éste en los hábitos de vida de sus pobladores.

“Un desarrollo que ayude a disminuir el tiempo de traslado de sus habitantes, o que promueva la peatonalidad, independientemente de si es un desarrollo vertical o no, ayuda a disminuir la contaminación. Lo que sí es que un desarrollo vertical tiene más potencial que uno horizontal de tener más cosas en un menor espacio y por lo mismo, causar menos necesidad de transportarse”, dijo Francisco Escobosa, subdirector de Ventas y Mercadotecnia de MIRA.

Mencionó que un rápido crecimiento poblacional definitivamente tiene un impacto negativo en el medio ambiente, “pero creo que contamina mucho más una ciudad de un millón de habitantes completamente horizontal que una ciudad de un millón de habitantes completamente vertical, en donde los traslados de las personas son mucho menores, y en donde la necesidad de pavimentar calles es menor”.

Consideró que el problema de los desarrollos más pequeños, que además son hechos por diferentes empresas, es que son más difíciles de coordinar y esto puede tener un impacto negativo en el medio ambiente, mientras que las ventajas de un megaproyecto es que el desarrollador tiene que pensar en el proyecto como una pequeña ciudad, y por el control que tiene sobre esta comunidad es mucho más fácil resolver ciertos problemas, como la contaminación. Esto no significa que todos los desarrolladores lo hagan.

La movilidad también debe ser considerado al momento de planear. En este apartado, consideró Laura Quintanilla, hay tres problemas principales:

Primero el acceso al transporte se encuentra en zonas medias, generalmente alejadas de corredores de oficinas, enfocadas al segmento medio bajo, o por el contrario, en zonas céntricas y turísticas donde precisamente se encuentran las fuentes de trabajo pero la vivienda es muy cara; por lo que no existe un punto medio. La inseguridad también es preocupante, y por último la cantidad de tiempo que las personas pasan en los trayectos.

En cuanto al tamaño de las viviendas, explicó Laura Quintanilla, generalmente el tamaño de un departamento enfocado a familias depende del segmento al que va dirigido; ya que, en el caso de la vivienda media, lo común y más demandado son espacios de 80 a 90 metros cuadrados con tres recámaras y dos baños. Para el segmento Residencial o Residencial Plus, que son viviendas a partir de 4.5 millones de pesos, las unidades son mínimo de 110 metros cuadrados, adecuadas para una sana convivencia familiar.