Volver a lo que conocíamos es imposible y el deporte debe adaptarse: promotor

El boxeo tiene que aprovechar su nicho televisivo: Memo Brito

Juan Manuel Vázquez
Foto: Twitter @ZanferBox
La Jornada Maya

Ciudad de México
Viernes 8 mayo, 2020

Nada volverá a ser como antes después del coronavirus. La pandemia parece amainar en algunas latitudes y en otras, como en nuestro país, está por alcanzar su clímax. Eso obliga a toda la sociedad a plantearse nuevos escenarios una vez que se supere esta etapa. Guillermo Brito, director de operaciones de Zanfer, empresa promotora de boxeo con fuerte presencia en la industria, hace tanteos de cómo será el mundo al que enfrentarán los próximos meses. “No habrá una vuelta a la normalidad, adoptaremos nuevos estilos de vida, que nos quede claro”, anticipa.

“Todos tenemos que adaptarnos a una nueva realidad y eso toca por supuesto a los deportes”, advierte Brito, “la esperanza de volver a lo que conocíamos es imposible; debemos entender que nuestra conducta social cambiará y eso tendrá un efecto en todas las actividades, hay que adaptarnos para sobrevivir”.

Volver a las arenas deportivas sin público, con protocolos parecidos a los que se cumplen en hospitales y no en las competencias, parece inevitable. El promotor sostiene que tendrán que encontrar fórmulas que les permitan tener actividad y devolver las fuentes de ingresos a los protagonistas, los deportistas; en este caso los boxeadores.

“Después del confinamiento habrá una gran demanda por este tipo de espectáculos deportivos”, señala Brito; no debemos olvidar que somos entes sociales y nos gustan los rituales de juntarnos con amigos y familia a ver una competencia, tomar una cerveza, distraernos, pues vamos a aprovechar ese momento con otros formatos porque la población los necesita y los va a exigir”.

En la comunicación constante con los boxeadores durante esta parálisis social, Brito confiesa que todos están ansiosos por volver a trabajar y por recuperar las fuentes de sus ingresos económicos. La promotora necesita encontrar cómo volver en un nuevo orden de negocios y relaciones.

“En Estados Unidos ya se habla de regresar en julio, claro, sin público”, explica; “aquí en México el Consejo Mundial de Boxeo elaboró un protocolo para realizar funciones a puerta cerrada, eso tal vez puede probarse en junio, si encontramos la fórmula adecuada quizás en unos meses volveremos con espectáculos deportivos, pero de una manera muy diferente”.

Todavía hay temas inciertos, como el del flujo de nacionalidades entre las fronteras de los países en los que se realiza el boxeo. Para ese inconveniente apostarían a programar a sus peleadores “locales” tanto en Estados Unidos como en México.

“A diferencia de otros deportes, el boxeo no congrega público de decenas de miles y su proyección más fuerte es la televisión”, plantea; “ahí tenemos un nicho de oportunidad que debemos aprovechar”.

Las industrias del entretenimiento tienen en este momento una relevancia económica y social, como hace evidente la intervención de gobiernos en Europa.