Fandango Fronterizo

Inconcebible que no exista una secretaría que atienda a migrantes: Estela Guzmán

Texto y foto: Óscar Rodríguez
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Lunes 30 de mayo, 2016

Colectivos culturales e investigadores del fenómeno migrante, como Pedro Lewin Fisher y Estela Guzmán Ayala, confluyeron en el Fandango Fronterizo celebrado en el parque La Mejorada, en el Centro Histórico de Mérida, con el objetivo de hacer visible esa manifestación cultural y social que para muchos gobiernos pasa inadvertida.

El Fandango Fronterizo es una actividad que realizan colectivos defensores de los derechos de los migrantes en el cruce divisorio de Tijuana con San Diego, California, desde 2007, como una manera de hermanar a quienes están de aquel lado de la línea que divide a ambos países mediante el lenguaje universal de la música plasmada en el son jarocho.

Sin importar la humedad y el calor que se registró este fin de semana en la capital yucateca, se manifestó la presencia de migrantes de diferentes partes del país que han tomado a Mérida como su casa.

Para la investigadora Guzmán Ayala resulta increíble que a pesar de existir más de 250 mil migrantes mayas que habitan la capital del estado, no existan políticas públicas definidas para ese sector.

Detalló que la movilidad interna en busca de una mejor calidad de vida se ha incrementado de manera exponencial en las últimas fechas, por lo que es necesario que los gobernantes tomen en cuenta tanto la migración interna y externa que millones de mexicanos realizan.

“No es posible que no exista una sola secretaría de Estado que atienda a los migrantes, cuando tan sólo los que viven en los Estados Unidos generaron más riqueza que el petróleo durante el año pasado”, criticó.

Hizo un llamado a las autoridades a voltear a ver a los migrantes que hoy en día son una de las principales fuentes de ingreso del país en materia económica.

Hacer visible la migración

El rasgueo de los instrumentos ahuyentaba los rayos del dios maya K’iin, dando inicio al Fandango Fronterizo mientras poco a poco Uh, la luna, se asomaba por el horizonte para escuchar los sones jarochos, que pusieron a zapatear a propios y extraños.

“Agradecemos a los medios de comunicación que nos ayudan para que esto tenga difusión, porque esto no sale en Televisa y en otras cadenas. Esto tiene que ser como que horizontal, contagiándonos unos a otros y que sí se puede, que existe otra realidad”, expuso un improvisado conductor del evento.

En el lugar se encontraba uno de los iniciadores de este movimiento, Christian Mario Appendini Albrechtsen, quien compartió con los presentes cómo fue el inicio del Fandango Fronterizo hace nueve años.

Narró que el génesis de ese movimiento fue durante “La Otra Campaña”, del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), realizada en 2006, en la línea fronteriza de Tijuana y San Diego, a manera de culmen de peregrinar del subcomandante Marcos por diferentes ciudades del país.

Precisó que para 2007 se decidió realizar de nueva cuenta el evento para hacer visible el fenómeno migratorio, por lo que desde ese año se realiza en diferentes ciudades del país que se hermanan mediante el son jarocho.

El Fandango Migratorio Fronterizo logró su cometido en Mérida: hacer visibles a quienes abandonaron su tierra natal en busca de mejores condiciones de vida.