Un Vacío Urbano ocupado por el arte

"La Plancha se me hizo un espacio atractivo considerando su desuso", platica Isaac Zambra en entrevista

Katia Rejón
Foto: Cortesía
La Jornada Maya

Sábado 2 de junio, 2018

Vacío Urbano es una invitación a rescatar un espacio agujereado durante los últimos 30 años, a través de diez cortometrajes locales. El arquitecto, artista visual y cineasta yucateco, Isaac Zambra propuso el proyecto para el Fondo Municipal para la Cultura y las Artes con la intención de “producir distintos imaginarios narrativos” desde un mismo sitio conocido en Mérida como La Plancha.

No es hasta hace uno par de años cuando el espacio ubicado en la zona de la Ex Estación de Ferrocarriles y la Escuela Superior de Artes de Yucatán tomó fuerza en el imaginario colectivo y la sociedad civil propuso que se convirtiera en “un bosque cultural”. Actualmente, se trabaja para la transformación de 10 hectáreas en un área de recreación, pulmón verde y actividades científicas y culturales con una inversión de 130 millones de pesos.

“Los vacíos urbanos son espacios con un destino indeterminado, existen en todas las ciudades y La Plancha lo ha sido durante las últimas tres décadas. Se me hizo un espacio atractivo considerando su desuso. La presencia del tiempo está marcada en los objetos y tiene un potencial increíble para la ciudad y para el cine”, platica Zambra en entrevista.

Es difícil calcular la cantidad de personas involucradas en los 10 cortometrajes que se filmaron en el sitio. Entre tramoyistas, vestuaristas, actores, actrices, directores, productores, fotógrafos y camarógrafos, Zambra calcula alrededor de cien personas. Aunque advierte que muchos de los involucrados jugaron papeles diferentes en los demás cortometrajes y hay quienes, como la directora de fotografía, Maricarmen Sordo, colaboraron en más de un cortometraje como profesionales en un área.

Los directores fueron invitados por sus trabajos previos: Glenny Torres y Pepe Peruccio trabajaron en cortometrajes de la Red Nacional de Polos Audiovisuales, con trabajos de corte social y cultural; Bruno Yat y David Igneas ganaron dos premios de primer lugar por el cortometraje “Lily” en la pasada edición del Festival Internacional de Cine Mérida Yucatán (FICMY); Jason Buff es descrito en IMDb como “posiblemente el más conocido y más premiado diseñador gráfico y fundador del Indie Film Academy. Así como ellos, José Luis Gil Bolio y José Bart Gamboa fueron elegidos por la calidad de sus propuestas anteriores.

Las historias van desde lo más social, como el documental “La Plancha: historia de un lugar” de Bruno Yat, un acercamiento a las personas que gestionan el proyecto de Gran Parque La Plancha y vecinos ex ferrocarrileros que hablan del pasado de este sitio, hasta “Aurora” de Glenny Torres, que habla sobre una chica quien cree que la tecnología esteriliza las mentes y crea un mundo alterno para subsistir o la comedia de José Bart Gamboa “¡...Y de golpe!

El proyecto ha permitido que los involucrados en el gremio cinematográfico coincidan y se conozcan, pero también trabajar desde una organización con gente especialista en cada área, con un presupuesto que permite materializar el trabajo creativo y apostar por otros géneros que no habían experimentado.

“Está padre para nosotros como comunidad porque fue la plataforma perfecta para acercarnos a gente que sabíamos que hacían lo mismo que nosotros pero por razones de la vida no nos habíamos conocido. Y esto fue una oportunidad perfecta”, opina Bruno Yat.

Por su parte, José Bart Gamboa comenta que es la primera vez que un proyecto suyo se presentará públicamente por lo que se siente agradecido con Isaac Zambra. “Son personas espectaculares todas las involucradas, lo que conozco de su trabajo es fenomenal”, asegura.

Maricarmen Sordo, una de las fundadoras de Memorabilia Casa Productora y directora de fotografía en varios proyectos cinematográficos participó como tal en los cortometrajes Astral de David Igneas, Opia de Jason Buff, Hipersensoria de Isaac Zambra y José Luis Gil Bolio y Aurora de Glenny Torres.

“Hay algunos que grabaron en el mismo espacio pero vestido de diferentes formas. El espacio se transformaba como si fuera otro lugar y tiene mucho que ver el estilo y la forma de contar del director”, cuenta Sordo en entrevista.

Considera que cada vez más gente se profesionaliza en diferentes áreas del cine y aunque reconoce que no hay tantos cinefotógrafos en Mérida cree que de haberlos tampoco habría tanto trabajo para ellos.

“Si bien la industria va creciendo, lo hace poco a poco. Personas vienen de afuera y comienzan a contarme y contactar colegas en general, y ese intercambio siempre enriquece”, cuenta.

David Igneas opina que hablar de industria cinematográfica involucra producción, distribución, espacios de exhibición, entre otras cosas, que todavía falta que se consoliden.

“Muchos de nosotros empezamos a grabar con celulares y eso ha ido cambiando. Habían muchas personas queriendo ser directores pero nadie especializado en fotografía, vestuario, actuación. Ahora hay un organismo, trabajo en equipo muy grande”, afirma.

Los diez cortometrajes se proyectarán en el mismo sitio que fueron grabados, en el Museo de los Ferrocarriles el próximo sábado 9 de junio a las 21 horas. La entrada es libre y posterior a la proyección habrá música en vivo. Después del estreno, los trabajos irán rotando a otras salas como el Centro Cultural Olimpo, el Centro Cultural del Sur y Cinépolis.

Si es verdad, como dicen los entrevistados, que las plataformas de exhibición han provocado el desborde de talento e interés en proyectos de cine y su profesionalización, ¿qué no harán las nuevas generaciones con un público cautivo?

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