Elecciones en Argelia, el quinto de seguro es malo

Concluye el proceso electoral y se abre un periodo de gran incertidumbre

Juan A. Mateos
Foto: Ap
La Jornada Maya

Jueves 14 de marzo, 2019

En Argelia, el Presidente Abdleaziz Bouteflika ha manifestado su intención de presentar su candidatura por quinta vez consecutiva en las elecciones presidenciales que se celebrarán el próximo 18 de abril. Este anuncio ha desatado protestas masivas en las principales ciudades del país, principalmente de jóvenes quienes demandan un cambio político. La magnitud de las protestas han llevado al Primer Ministro, Ahmed Ouyahia, a compararlas con las de los días previos al inicio de la guerra civil en 1991.

En 2002 terminó la guerra civil que resultó en la derrota del Frente Islámico de Salvación (FIS) y 300 mil muertos aproximadamente. En 1991, el Frente Islámico de Salvación ganó las elecciones presidenciales en la primera vuelta, y el entonces Presidente Benyedid declaró el estado de excepción y anuló las elecciones, consumando así un autogolpe de estado.

Bouteflika participó en la guerra de independencia con el FLN. Fue diputado en el gobierno de Ben Bella. En 1962 fue ministro de juventud, deporte y turismo, y en 1963 ministro de relaciones exteriores, puesto en el que permaneció por casi 20 años. Fue el artífica del prestigio internacional de Argelia en esa época. El pasado 2 de marzo cumplió 82 años. Es una de las últimas figuras de la guerra de independencia.

Abdelaziz Bouteflika fue electo por primera vez como Presidente en 1999, como candidato independiente con el apoyo del Frente de Liberación Nacional y del Ejército. Obtuvo el 76 por ciento de los votos. Durante este primer mandato se concluyeron los acuerdos para dar fin a la guerra civil. Fue reelecto para el periodo 2004-2009 con el 85 por ciento de los votos. Reelecto por tercera ocasión para el periodo 2009-2014, con entre 81.93 y 90.24 por ciento de los votos. Se presentó como candidato por cuarta ocasión para el periodo 2014-2018 y obtuvo el 80.49 por ciento de los votos. Durante estas dos décadas, no obstante los acuerdos de paz de 2002, la violencia continúa en forma de conflictos de baja intensidad que siguen produciendo víctimas mortales. Por el porcentaje de votos obtenido en cada una de las cuatro elecciones en las que Bouteflika ha participado como candidato presidencial, resulta evidente que los procesos electorales han sido abiertamente manipulados. Bouteflika representa la estabilidad política del país y, hasta ahora, cuenta con el apoyo de la cúpula del FLN, del Ejército y de los empresarios.

Desde 2013, el Presidente Bouteflika se encuentra enfermo. Ha sufrido dos infartos cerebrales. A partir de entonces ha tenido muy pocas apariciones públicas. Su último discurso lo pronunció en 2012. No realizó campaña política en 2014 y mucho se especula sobre su estado de salud, por lo que han empezado los rumores sobre su muerte. Cuando se anunció su quinta candidatura en febrero de 2019, estallaron las protestas mientras que el Presidente se encontraba internado en un hospital en Suiza.

El nivel de las protestas ha aumentado considerablemente. El hecho de que se produzcan en viernes, día de la oración, pone en evidencia la participación de fuerzas islamistas. Polvos de aquellos lodos.

La posible quinta reelección del Presidente Bouteflika sólo anuncia tiempos de tormenta en Argelia. Los principales actores del poder político no parecen encontrar un sustituto que garantice la estabilidad y que pueda hacer frente a la crisis económica que se inició con la caída del precio del petróleo en 2014. Argelia es el principal productor de petróleo en África. Frente a la dimensión de las movilizaciones populares el proceso electoral que se avecina deberá reflejar las opiniones de la población, es decir, el sistema político deberá abrirse y Bouteflika no podrá ser candidato.

Una elección medianamente democrática podría llevar al poder, nuevamente, a las fuerzas islámicas y, una vez más, a la reacción violenta del poder político y del ejército.

El quinto intento de seguro será malo para Argelia.

Colofón

Hace pocas horas, el Presidente Bouteflika regresó a Argelia después de una revisión médica en Suiza y envió una carta pública señalando que no presentará su candidatura por quinta vez. Simultáneamente pospuso las elecciones, sin fecha, abriendo un periodo de transición en el cual se convocará una conferencia nacional para modificar la Constitución y la formación de un gobierno de unidad nacional. Esto asegura, por un tiempo indeterminado, la continuidad de Bouteflika al frente del gobierno sin necesidad de pasar por una quinta elección.

Mientras tanto, las protestas que se iniciaron en contra de la reelección del presidente se han convertido en un clamor popular contra la corrupción de un régimen dominado por el ejército y los servicios secretos desde la independencia en 1962.

Así concluye el proceso electoral y se abre un periodo de gran incertidumbre para Argelia, incluyendo la posibilidad de un golpe de estado.


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