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La Jornada Maya
Ilustración: Marco Antonio León Diez

Martes 15 de enero, 2019

El día AJMAQ es propicio para:

Es un día para profundizar en el propósito y rumbo de nuestra vida, para expresar las preguntas, los cuestionamientos y los misterios de nuestra expresión de seres humanos individuales. La desarmonía es una ofensa directa al Ajaw, (gran padre, Creador y Formador), por ello, es un día para pedir perdón por el daño que causamos de forma consciente o inconsciente, para pedir perdón por nuestros pecados y pensamientos negativos.

Es un día para pedir la fortaleza material y espiritual, para retirar los espíritus de la mala muerte, las energías o pensamientos negativos y las calumnias. Para pedir por los padres y por el alma de los abuelos.

Buen día para pedir que no hayan guerras, confrontaciones personales y colectivas, para pedir que se curen las enfermedades, en especial las de contagio sexual, para evitar los robos, para retirar los amores que son a la fuerza u obligados.

Ajmaq simboliza la expansión de la conciencia y la evolución del ser. El signo representa a los abuelos y a la sabiduría ancestral, a los antepasados, a la madre tierra en su manifestación de protectora de la humanidad. El signo nos conecta con la visión universal y con nuestra propia realidad, con la conciencia planetaria y con el espacio exterior.

A los nacidos en este signo, les son otorgadas facultades para comprender su linaje espiritual, el Ajmaq es el espíritu de los abuelos.

La partícula Aj denota autoridad, prestigio, y la palabra Maq es como una cortina de humo que nos oculta delante de la presencia del Ajaw, Creador y Formador, representa la armonía y la desarmonía, la palabra, el mensaje, los linajes ancestrales, la fuerza de los difuntos, las propiedades curativas de las plantas, la energía que emana de los cuerpos vivos conocida como aura.

Ajmaq es el perdón, es un signo de introspección, en la antigüedad era un día de guardar, en que se reflexionaba sobre nuestros actos y sus consecuencias, fueran estas conscientes o inconscientes. Se ofrendaba en las ceremonias, se pedía perdón y se escuchaban las tradiciones de boca de los sacerdotes. Era un día para hacer a recapitulación de la vida y del último winal (ciclo de 20 días).

Ajmaq mantenía el equilibrio en el mundo maya clásico, se pedía perdón a la madre tierra por los abusos y se daban gracias por los beneficios recibidos. Era un día en que los grandes sabios impartían sus enseñanzas a la comunidad, y también escuchaban a su pueblo. El día representa a los abuelos y a la sabiduría ancestral.

La energía de Ajmaq es la autoridad, representa la experiencia, la virtud del largo transitar en la vida, su figura es la vejez o ancianidad, para los abuelos, el mayor error e irresponsabilidad del hombre es no servir y recordar al Corazón del Cielo, Corazón de la Tierra.

Este signo trae una energía que es la madre de los errores, las ofensas e irresponsabilidades ante el Kajaw, (Señor del Cielo), y ante cualquier manifestación de vida y creación.

Ajmaq es el protector de los médicos y curanderos, está asociado al Búho y al zopilote.

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