Más Yucatán

Mérida 233*

La Jornada Maya
Foto: Enrique Osorno

Lunes 5 de agosto, 2019

Si algo nos ha enseñado la realidad social y política de los últimos años, es que la ciudadanía ya está cansada de las explicaciones de siempre, los números que suenan igual, las variables que se han repetido hasta el cansancio.

Respuestas directas a temas concretos, son lo que han ganado el día y el respaldo popular en elecciones y referéndums, aquí o en Gran Bretaña. Atendiendo esa realidad, Mauricio Vila ganó el derecho a ser gobernador comprometiéndose a darle más a Yucatán. Eso propuso en campaña y los electores le dieron un positivo voto de confianza.

“Merecer más” no es una idea jabonosa o abstracta; esa promesa tiene un significado práctico para cada ciudadano, tanto en su situación profesional como la de su familia. Empezando, obvio, por la economía.

A más de un año del triunfo electoral del nuevo gobernador, Yucatán crece. Esa es la realidad concreta. Los que vivimos aquí lo vemos día a día. Una tierra de oportunidades está generando crecimiento y enfrenta desafíos propios del desarrollo que deben tener toda la atención del gobierno y sus funcionarios.

Nuestro estado ha acelerado su dinamismo económico. Ese es un logro que nadie puede regatear o hacer menos. El gobernador ha encontrado las fórmulas para generar empleo y atraer más inversión, apostándole a la diversidad y dando cimientos renovados a la estructura de seguridad.

Crecemos más que hace un año, que hace seis, que hace tres meses. Aspiramos a crecer al 4 por ciento como meta real este mismo 2019, cuando eso es una meta soñada que, tal vez, México alcanzará -como país- dentro de cinco años.

Podemos revisar cifras y porcentajes hasta el cansancio, eso ya lo han hecho muchos, pero podemos ser más simples y contundentes: el estado ha rebasado a Querétaro como la entidad milagro; el nuevo milagro económico de México se llama Yucatán.

Eso es un tesoro social que debe ser blindado en todas las esferas imaginables de la prevención y la acertada intervención del gobierno: desde la ambiental y urbanística, hasta la social y la de seguridad.

Yucatán está recibiendo más inversión local y extranjera. El camino al desarrollo merecido no es fácil, pero el paso es firme y ágil. De alguna forma la eficacia de Mauricio Vila coincide con la prisa del presidente López Obrador.

¿Qué es lo que está sosteniendo el crecimiento? Las actividades terciarias: comercio, servicios profesionales, educación y, especialmente, turismo; exactamente lo que un estado como Yucatán necesita para ser una economía de innovación, que pueda ofrecer buenos salarios (porque ahí sí hay brechas muy grandes que cerrar) y preservar su medio ambiente e identidad cultural.

Yucatán será la sede del Tianguis Turístico, y sin hacer mucho ruido el Centro de Convenciones Siglo XXI está siendo renovado, ampliado y puesto al día. Una obra estratégica. Otra realidad y distinción más.

También el crecimiento es sostenido por las actividades primarias -el campo y la pesca- lo cual es esencial para combatir la pobreza rural y que quienes viven en el estado, encuentren oportunidades en sus propias comunidades. En lo rural y lo urbano hay expansión que puede cerrar añejas grietas sociales, culturales y hasta políticas.

Las actividades de inversión inmobiliaria también experimentan un boom, vienen 250 millones de dólares sólo en inversión en nuevas viviendas en Kanasín, una frontera urbana que empieza a ordenarse y cobrar nuevo valor. Y en los próximos dos años ya están relativamente amarradas inversiones por 18 mil millones de pesos, más lo que se pueda conseguir en ese tiempo.

Hay que ser justos. Ningún gobierno es perfecto; sin embargo, hasta ahora el candidato que prometió acercarnos a lo que este estado y su gente se merecen, sí nos está acercando -como gobernador- a ese destino que prometió.

Hay muchas cosas por hacer, pero al final ningún sueño de prosperidad o justicia social -de izquierda o derecha- se sostiene sin una economía pujante y que genere los recursos que hacen falta para transformar la realidad.

Si la apuesta de este gobierno, ya más allá de las campañas y banderas, es transformar al estado, hasta el momento está cumpliendo con el primer requisito necesario para conseguirlo: tener con qué hacer esa transformación.

Vivimos en un mundo en el que la gente ya no quiere esos grises llenos de opiniones con notas al pie y medias tinta. Para bien o para mal, vivimos una realidad en la que pedimos más blancos y negros, más claridad en opiniones y posiciones. La zona gris fue lo que puso en crisis a la democracia, los partidos, las instituciones y les quitó credibilidad a los medios.

Así que digámoslo en blanco y negro: en lo económico, el gobierno de Mauricio Vila está acercando a Yucatán a lo que esta tierra se merece. Punto.

*El papel arde a los 233 grados centígrados, tal como lo hace en la inmortal novela de Ray Bradbury, Fahrenheit 451.

Mérida, Yucatán
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