La tortuga y la hipercontaminación del mar

Renacimiento mexicano

Martha Adriana Morales Ortiz, Colibri, y César Daniel González Madruga, El Siervo
Foto: Fernando Eloy
La Jornada Maya

Martes 6 de agosto, 2019

La Tortuga en las culturas ancestrales ha sido considera como un animal marino muy especial, por ejemplo, para la mitología China posee la sabiduría más elevada y el don de la longevidad. En el Museo de Antropología se encuentra un Xochipilli, que representa el amor y la belleza, y justamente está dentro de una concha de tortuga; para la Cultura maya el sol porta el caparazón de la tortuga, en Bonanpak incluso se puede apreciar una tortuga que tiene en su lomo trece estrellas pintadas, que se han asocian con el cinturón de Orión; en cierta forma la tortuga representa la vinculación entre la jícara celeste y la Tierra.

Es admirable conocer el instinto natural de las tortugas una vez que rompen el huevo y avanzan sin titubear hacia su gran encuentro con el mar.

Recientemente tuvimos la oportunidad de estar en la liberación de tortugas como parte de un programa de la CONANP en Puerto Morelos. Se estima que de cada cien tortugas liberadas sobrevive sólo una, sus depredadores en tierra son muchos: diferentes tipos de aves, mapaches, perros, gatos entre otros. Es verdaderamente admirable la vocación de quienes se dedican a esta labor de conservación.

Sargazo

Circulan fotos en varios medios acusando al sargazo de ser el responsable de la muerte de tortugas cuando éstas presentan un “hoyo” en la barriga, y lo más probable es que haya sido un cuervo. Sin embargo, mientras las liberábamos pudimos contemplar cómo es que a pesar de su corta edad tienen la habilidad para atravesar el sargazo en tierra sin problemas. Nos comentaron los biólogos que en efecto se han encontrado tortugas muertas sobre el sargazo, y al respecto hay dos hipótesis: que muchas de las noventa y nueve que no logran sobrevivir son arrastradas con el mismo sargazo; o que el sargazo les impide pasar ya en altamar. Lo más probable es la primera hipótesis.

Por lo mismo, el reto sigue siendo “atacar la enfermedad y no el síntoma” (el sargazo). Para cuidar verdaderamente la vida submarina se requiere no sólo elevar el nivel de conciencia, sino sembrar y cultivar nuevamente nuestra virtudes humanas para trascender todos aquellos vicios y errores que hemos cometido como humanidad, como dejar de contaminar en todos los sentidos.

Es necesario que los grandes tomadores de decisiones en las naciones cumplan con los acuerdos para ya no arrojar pruebas nucleares en altamar; dejar de producir y usar fertilizantes altamente tóxicos que acaban en los ríos; reducir el consumo de pescado en nuestra dieta, las necesidades humanas no pueden seguir siendo de carácter antropocéntrico, sino también deben integrar una visión biocéntrica y pensar en el otro que no sólo es humano, de hecho se estima que para el 2048 ya no habrá peces por la sobreexplotación.

Educación

También se deben tomar todas las medidas para mitigar y adaptarse al cambio climático; una verdadera supervisión de los pozos petroleros en altamar; drenaje y plantas de tratamiento que realmente funcionen y que a causa de la terrible corrupción que vivió nuestro país por décadas dejó grandes daños. Nos hemos encontrado con plantas de tratamiento que se construyeron y jamás han operado. También debemos insistir no sólo en una educación ambiental, sino también desarrollar un pensamiento ecofilosófico.

Está en nuestras manos mostrarle a la vida marina que la humanidad puede ser virtuosa y abrazar de nuevo el aprecio por su vida. La tortuga es una gran maestra, por ello tenía tanto simbolismo para las culturas ancestrales. La naturaleza tiene mucho para enseñarnos, así que quien tenga oídos, que escuche; quien tenga ojos, que vea; y quien tenga corazón, sienta.

@RenacimientoMex / @Witzilin_vuela / @CesarG_Madruga