Cosas del PRI

La Resaca 2.0

Normando Medina Castro
Foto: Twitter @PRI_Nacional
La Jornada Maya

Jueves 22 de agosto, 2019

Ni muerto , ni enterrado, el PRI sigue vivo a pesar de la terrible crisis interna que ha sacado lo peor de todos, militancia y cúpula, para proyectarlo hacia la ciudadanía que hoy los mira con desprecio y les ha retirado la confianza y la credibilidad.

Si la elección interna que encumbró como dirigente nacional del PRI al ex gobernador de Campeche, Alejandro Moreno fue operada, tendríamos que aceptar que fue una magnífica operación desde la perspectiva de los resultados que le dieron alrededor del 80 por ciento de los votos, es decir, un millón 608 mil 725 sufragios a su favor, contra los 177 mil 298 que obtuvo la ex gobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega, que la ubicó en un lejano segundo lugar, y los 49 mil 251 votos de Lorena Piñón ubicada en tercer lugar.

Pese al amplio resultado a favor de Moreno Cárdenas, el proceso fue duramente criticado por Ivonne Ortega Pacheco, quien después de 29 años de militancia y haber ocupado numerosos cargos que incrementaron su patrimonio familiar y luego de gozar todo tipo de prebendas al amparo del PRI, renunció al tricolor a través de una carta dirigida a la actual presidente del CEN, Claudia Ruiz Massieu.

Acusó que en las votaciones internas del pasado 11 de agosto prevaleció la trampa y la simulación. “Vivimos uno de los episodios más vergonzosos del PRI y de los que se pueden recordar en el país”, tronó la política yucateca. Con lo que parece candidez inexplicable en alguien que perteneció a la privilegiada cúpula Priísta agregó: “se utilizaron las más viejas y perniciosas prácticas que han marcado negativamente al partido, los que le han ameritado humillantes calificativos y el rechazo de los ciudadanos”.

Antes de despedirse de las filas del PRI, dejó claro que las prácticas antidemocráticas son permitidas y toleradas por los liderazgos y autoridades tricolores, y auguró: “El pri de la mano de la cúpula sólo tiene una ruta: la extinción”.

A juzgar por la operación política que denunció Ortega Pacheco y la aplastante victoria interna de Moreno Cárdenas, el PRI sigue vivo y como la canción de José Alfredo Jiménez, puede sacar juventud de su pasado y cambiar.

Es innegable que con el PRI como Partido Nacional Revolucionario (PNR) en 1929 se puso coto a las asonadas y se dio pertinencia al México posrevolucionario. Como Partido de la Revolución Mexicana (PRM) en 1938 le dio cauce a la vida institucional de México y transformado en Partido Revolucionario Institucional en 1946 fue pilar para la etapa de mayor crecimiento económico sostenido, industrialización y modernización del país conocido como “el milagro mexicano” que inició desde 1940 y concluyó en 1970.

Esa etapa se caracterizó también por lo que se ha llamado “el desarrollo estabilizador”, que el mismo Presidente actual de México, Andrés Manuel López Obrador, tanto pondera y estima.

Las instituciones suelen sobrevivir a las personas y el PRI ha sido un sobreviviente consuetudinario y ni Echeverría, López Portillo, De la Madrid, Salinas de Gortari pudieron matarlo, ni los panistas que ocuparon la presidencia de México, Fox y Calderón, pudieron enterrarlo y retornó al poder con Peña Nieto.

Aunque hay que reconocer que el PRI nunca había estado tan gravemente herido como ahora por los excesos insultantes del Peñanietismo y debido a su cercanía con el PAN, el PRD y los demás anti AMLO, empeñados en crear fake news, sabotear y destruir.

Oposición monolítica, sin ideología propia, sin identidad, sin coherencia, en la que el PRI hace segunda en todo al PAN cuya dirigencia nacional se ha caracterizado por el rechazo popular, la mentira, la siembra de odio , la carencia total de valores nacionales y su apuesta constante a favor de todo lo que dañe a México.

La verdadera oposición en México son los poderes fácticos: el económico, mediático, el sector privilegiado del poder judicial y la alta burocracia enquistada en organismos autónomos.

El PRI tiene la guía legada por ideólogos extraordinarios como Don Jesús Reyes Heroles y el ideario y ejemplo de Luis Donaldo Colosio. Con más ciudadanía y militancia, más coherencia y ética, menos cúpula, y alejarse del servilismo a la derecha y los poderes fácticos, el PRI podría revitalizarse por los compromisos oligárquicos del PAN.

Con el triunfo de Alito, en Quintana Roo se subió al camión de la victoria el inefable ex gobernador Joaquín Hendricks, y mordieron los también ex mandatarios Félix González y Roberto Borge, ambos muy cercanos a Ivonne Ortega. Cosas del PRI, cuando te mantienes en la cúpula eres intocable, y la suerte siempre le ha sonreído a Hendricks, de otra manera debió de ser expulsado del tricolor por su inocultable apoyo a Carlos Joaquín en el proceso electoral que lo llevó a la gubernatura como abanderado del PAN-PRD y una vez que asumió el poder le pagó con posiciones además de conservar gran influencia en el gobierno.

La política es de circunstancias y de escenarios que pueden cambiar de manera gradual o súbitamente. algo habrá cambiado en Quintana Roo para que la Secretaría de Finanzas, a principios del gobierno de Carlos Joaquín en manos del “partner” favorito de Joaquín Hendricks, Juan Vergara, cuando por problemas legales dejó la posición no fue remplazado con otro afín visible del Hendrickcismo.

Algo semejante ocurrió con la UQROO, vista antes como posición del ex gobernador Hendricks y hoy en manos del PAN con la entrada del Francisco López Mena.

No se necesita ser perito para percibir que en el proceso de selección del rector de la UQROO, había, entre los aspirantes, opciones con mayores méritos y mejores perfiles docentes, administrativos, académicos y de investigación que López Mena.

En fin, son cosas que pasan en nuestro país y en nuestro caribeño estado.

¡Hasta la próxima!

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