Se pierden 619 mil millones de pesos por mala calidad del aire: Semarnat

Transporte es parte de la lucha contra el cambio climático

Angélica Enciso
Foto: Marco Peláez
La Jornada Maya

Ciudad de México
Miércoles 4 de septiembre, 2019

Debido a la mala calidad del aire, al año se pierden 619 mil millones de pesos, el 3 por ciento del PIB, sostuvo Julio Trujillo, subsecretario de Fomento y Normatividad Ambiental de la Semarnat, durante la inauguración del taller de transporte sustentable.

Explicó que hay un gran reto porque se requiere cambiar el parque vehicular de unidades pesadas, ya que tienen en promedio 17 años de vida. Sostuvo que también hay problemas en la aplicación de las normas oficiales, y para reducir emisiones es interés de la dependencia aplicar la norma oficial mexicana 044 que establece los límites máximos permisibles de emisión de gases como el monóxido de carbono que provienen de unidades de más de 3 mil 857 kilogramos de peso.

Aseveró que se requiere diesel de ultra bajo azufre en todo el territorio nacional, así como reforzar la cooperación con instituciones y el apoyo técnico de la cooperación internacional.

El transporte emite una cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero de México, sostuvo Martina Vatterodt, representante de la embajada de Alemania en el país. Destacó que por ello el transporte es parte de la lucha contra el cambio climático y se requiere una transformación del sistema actual. Agregó que se debe dar un cambio social con el sistema de transporte de carga a partir de una alianza con distintos sectores y debe haber aceptación pública.

A su vez, Carlos Alfonso Morán, subsecretario de Transportes de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, sostuvo que hay una cuenta pendiente en el tema de la contaminación ambiental y el cambio climático, así como en la coordinación con otras dependencias y emprender una acción efectiva. Agregó que se ha “avanzado poco” en materia de regulación y vigilancia en el parque vehicular.

Aseveró que además del transporte de carga, está el de carácter masivo que preocupa a las ciudades. Y también el de última milla, en el que se incluyen a las unidades de reparto y algunas empresas han comenzado a ocupar vehículos eléctricos.