El sargazo ya tiene precio, pero su venta por internet sigue siendo ilegal

La entidad que debe otorgar permisos para comercializar la macroalga

La Jornada Maya
Foto: Ap

Cancún, Quintana Roo
Jueves 12 de septiembre, 2019

La venta de sargazo por internet sigue siendo ilegal debido a que la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), que es la entidad que debe otorgar permisos para comercializar la macroalga, a la fecha no ha recibido ninguna solicitud para su colecta, pesca o para su venta.

El director general del Instituto Nacional de Pesca (Inapesca), Pablo Roberto Arenas Fuentes, dijo recientemente que la dependencia a su cargo ve con buenos ojos el aprovechamiento comercial del sargazo.

Agregó que la Conapesca no ha otorgado permisos de ningún tipo relacionado con la ova, y recomendó a las personas que ya ofrecen el sargazo en varios portales digitales solicitar permisos porque sólo de esa manera podrían regularizar esa situación.

En el portal de Mercado Libre el costal de cinco kilogramos de la talofita alcanza precios de hasta 320 pesos, y 3 mil por 50 costales. Los vendedores ofrecen envíos por kilogramo a todo el mundo por medio de las empresas de paquetería DHL y FedEx. Ofrecen sargazo seco para uso industrial, de investigación o desarrollo de nuevos productos cosméticos, alimento para vacas, borrego, caballos, como fertilizantes, abono, biocombustible, textiles, etcétera.

Brigitta Ine van Tussenbroek Ribbink, investigadora de la Unidad Académica de la Unidad de Sistemas Arrecifales del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de Puerto Morelos, dependiente de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), lamentó por su parte que ni la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) o la de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) hayan emitido un informe sobre si la venta es ilegal o no.

Añadió que antes de empezar a vender debe haber control y un marco legal para ver de quién es la responsabilidad de la macroalga cuando llegue a las playas, porque venderlo así podría crear un mercado negro o subterráneo que al final no ayudaría al pretendido manejo integral.

La investigadora alertó que quienes se aventuren a recolectar la macroalga corren un serio riesgo sanitario porque en grandes cantidades en descomposición, si hay exposición crónica, sí es nocivo para la salud debido a los gases de ácido sulfhídrico que emana.