Nada le ha sido regalado a las mujeres: Cecilia Lavalle

En QRoo, la apuesta es porque la paridad se haga efectiva en todos los niveles

Joana Maldonado
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Chetumal, Quintana Roo
Miércoles 16 de octubre, 2019

"Nada ha sido regalado, para las mujeres ningún derecho ha sido regalado, detrás de cada ejercicio de libertad en cualquier grado, hay acciones de otras mujeres y el poder con más razón y entonces detrás de cada avance hay acciones contundentes y afortunadas de otras mujeres a veces en solidaridad con algunos hombres", señala la periodista y activista Cecilia Lavalle Torres, afirmando que el camino es "la paridad en todo".

En Quintana Roo ¡nos encontramos!, es como la periodista titula la gráfica que apunta el tema de paridad en la conformación de la actual Legislatura local tras varias reformas electorales que cierran la brecha de desigualdad, mientras que a nivel federal aún no se cumple la meta. En Quintana Roo sin embargo, la apuesta es porque la paridad se haga efectiva en todos los niveles y en todos los Poderes de gobierno.

Cecilia Lavalle, quien ejerce el periodismo con perspectiva de género además de ser conferencista y capacitadora en temas de derechos humanos para las mujeres, ofreció un panorama sobre las conquistas femeninas en materia política, particularmente en Quintana Roo, en el marco del 66 Aniversario del voto femenino en México que se conmemora este 17 de octubre.

La activista explica que para las mujeres siempre ha sido compleja la participación política porque aún no somos consideradas iguales, ni en lo simbólico ni en el "terreno de juego", exclusión que se motiva una razón histórica, pues la democracia moderna del siglo XVIII nació con ella.

Asegura que esa exclusión ha privilegiado y motivado que la historia política de Quintana Roo esté centrada en personajes masculinos aunque se reconoce a María Cristina Sangri Aguilar o Sara Esther Muza Simón, quienes se encargaron de abrir la puerta de la política a las féminas, aunque sin poseer el poder suficiente para generar cambios importantes: "Cuando las mujeres llegan en poco número, tienen poca autoridad real para hacer cambios sustanciales".

La autora de Votar y ser votada añadió que sin una mayoría que represente al género, no se posee –parafraseando a la filósofa Celia Amorós– "la completa investidura", pues no se les reconoce autoridad y por tanto ha sido complicado "ir dejando a otras entregando estafeta" y es uno de los motivos por los que no se reconoce mujeres emblemáticas que transfieran el poder a otras, sino solo aquellas que "abrieron las puertas". En Quintana Roo, sostiene, aún estamos por ver el arribo, permanencia y entrega de estafeta de mujeres en Quintana Roo.

Reformas electorales

Lavalle Torres apunta que en el estado, el avance de la paridad en la participación política ha coincidido con la historia en México, y que éste a su vez ha sido precedido por acciones de otras mujeres, en algunos casos en alianza con hombres democráticos.

"En su mayoría han sido alianzas de mujeres, movimientos feministas y lo que se ha llamado movimiento amplio de mujeres, en el que se agrupan movimientos feministas y aquellas que no se asumen como tal pero en el que hay coincidencias, como el caso de la participación política de las mujeres", acota.

Bajo esta organización femenina es como se logró reformar por primera vez el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe) para incluir las cuotas de género, una lucha que “no fue nada simple” pues le antecedieron una serie de organizaciones y acciones complejas y en parte utópicas.

A nivel local, las reformas han sido en consecuencia después de tres reformas al Cofipe aún con la oposición de líderes partidistas como el caso de Quintana Roo del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que mantenía la mayoría en los tres poderes de gobierno.

Recuerda cómo en el país, se construyó un muro de exclusión en el que se a nivel interno los partidos políticos no respetaban la cuota de género. "El muro lo rompimos en 2012", señala Lavalle Torres, pues de manera organizada, Mujeres en plural una organización de mujeres que se forma años previos con féminas de casi todo el país, se reagrupa para definir estratégicamente el trabajo por los derechos políticos y la paridad en la toma de decisiones.

Este resurgimiento del activismo a favor de la paridad rompió el muro de la exclusión, pues generó una estrategia para impugnar un acuerdo del Instituto Nacional Electoral (INE), por parte de mujeres de distintos partidos políticos que dio lugar a la sentencia 12624 del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación que ordenaba a los partidos políticos a cumplir con la cuota de género sin importar el método de selección.

Más mujeres que hombres en el Congreso

Cecilia Lavalle recordó que por primera vez en la historia del estado, la XVI Legislatura cuenta con 13 mujeres y 12 hombres como diputados del Congreso del estado. Una mayoría femenina nunca antes vista, pues en 2016 había alcanzado el 44 por ciento y previamente la cifra máxima era un 36 por ciento. Reiteró que esto tiene como cimiento el andamiaje jurídico que se construyó desde lo federal, pues en Quintana Roo hubo un intento por rechazarse.

En promedio, en los Congresos estatales de todo el país, hay un 49.5 por ciento de mujeres y 50.5 por ciento hombres.

Paridad en todo

En cuanto a las mujeres en las presidencias municipales y sindicaturas, Lavalle Torres exhibe una gráfica que muestra un avance importante, en el caso de las primeras un 36 por ciento contra un 64 por ciento de varones y para las síndicas la cifra se revierte, es decir hay un 64 por ciento de mujeres en esa posición porque la Ley así lo exige.

“El camino se llama ahora paridad en todo y las paritaristas ponemos insistencia, persistencia y resistencia”, puntualiza Lavalle Torres al referir que el nuevo destino es paridad en el Poder Judicial, Ejecutivo e incluso el sector empresarial y laboral.