Con la gripe estacionada

Ocupaciones impropias

Jhonny Brea
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Viernes 25 de octubre, 2019

No cabe duda que quien desconoce su historia está condenado a repetirla. Otra vez nos cayó la gripe y nos pegó a todos en la casa. Ya hasta parece que estamos sincronizados: nomás empieza el aire de finados y vamos cayendo uno a uno.

Se podrán imaginar que el primero fue El Kizín, y como es costumbre se contagió en la escuela. Yo la verdad no tengo idea de que tenga que ver con que haya un montón de niños o que la Segey ignora todas las peticiones para darle mantenimiento a las paredes que ya hasta soplaron y botaron la pintura, o habrá que crear un departamento en la Secretaría de Salud y en Protección Civil una vez que se declare que las escuelas primarias son, por definición, focos de infección y peligrosas para la infancia.

Como podrán imaginar, empezamos con estornudos. Al principio pensé que se retentó mi alergia porque el fin de semana se me ocurrió emprender el operativo limpieza de bodega para sacar y tirar las cosas que llevan mucho tiempo sin uso. Ustedes saben, las labores propias de mi sexo.

El operativo, en principio, fue todo un éxito: encontré una vajilla, un juego de café, una tostadora de pan, dos exprimidores de cítricos y un cartón de botellas retornables de cerveza (vacías, por supuesto) que seguramente no podré rellenar por cambio de presentación. Estaba a punto de sacarlas a la calle cuando El Alto Mando (La Xtabay) dio orden de volverlas a guardar porque todos los objetos “están buenos y se pueden regalar”.

Por supuesto, respiré profundo en busca del aplomo de macho omega grasa en pecho, espalda peluda, nalga de burócrata, abdomen de lavadora y bebedor de cerveza light con tal de no perder la tranquilidad; seguramente aspiré también una buena cantidad de polvo y gérmenes que terminaron por despedazar mi sistema respiratorio.

La Cutusa, por su parte, está desolada y de tanta tos quedó afónica, a grado tal que hasta se le quitó la ilusión de entrar al mundo artístico: quería audicionar para ser la voz del taco de cochinita en la serie de Netflix. De mi parte he tratado de consolarla haciéndole ver que hay mujeres con años de trayectoria que seguramente están interesadas. Es más, si mi nena no está en la competencia, mi gáina es Jazmín López Tina Tuyub. Esa elección sí la gana. Estoy seguro.

Sobra decir que La Xtabay también está con la ira contenida, pero eso le pasa por no hacerle caso a mi suegra donia Ixtab; la verdad, sólo a ella se le ocurre meterse a dormir a la hamaca con el cabello mojado y el ventilador de frente. Había humedad sobre su pulmón ¿cómo no se iba a enfermar así?

Y yo, a fin de cuentas, simplemente caí. Los virus dijeron "te tenemos rodeado", y no hubo mando alguno que me liberara.

Obviamente, quien ya está harto de la situación es El Kizín. Lleva toda la semana como conejillo de indias en cuanto a curaciones, o al menos eso dice. Cuestión aparte es que a cada rato donia Ixtab le esté llamando la atención por andar caminando descalzo - "¡¿Qué estás haciendo, mentecato rapazuelo? ¿No ves que está frío el piso?¡" -, pero lo que ya le preocupa es si los tratamientos que le están aplicando resultarán iatrogénicos.

Como es bien sabido, en materia de terapéutica la palabra de chichí (donia Ixtab en este caso) tiene mayor autoridad que la de cualquier médico, así sea éste de la farmacia o del IMSS, el chamaco ha pasado por cucharadas de miel con limón, su habitación hiede a cebolla morada con clavo, se le están pelando las plantas de los pies por quemaduras con VapoRub, además de que trae la cara roja por andar con vaporizaciones de lo mismo. Y ya se cansó de tener periódicos bajo su hamaca. Lo bueno es que no ha tenido calentura; de lo contrario ya habría experimentado una lavativa o un supositorio.

De haber sido previsores, nos habríamos adelantado a sacar la ropa de invierno, pero esa también ya guardó humedad y también nos habría provocado alergia.

Macho omega que se respeta

La felicidad se llama regresar al horario natural este domingo. Eso sí, bien preparado para que los adornos de navidad se instalen y conecten hasta el último momento que sea tolerable.

Mérida, Yucatán
[email protected]