La carga moral que nos ponen a las mujeres es terrorífica: Claudia Ramírez

Entre más voces seamos, más se enriquecerá la narrativa

Rosario Ruiz Canduriz
La Jornada Maya

Tulum, Quintana Roo
Domingo 8 de diciembre, 2019

“La carga moral que nos ponen a las mujeres es terrorífica”, señaló la actriz Claudia Ramírez, quien junto con Sofía Espinosa y Johanna Murillo participó en la mesa Estereotipos y mirada femenina en el cine mexicano, donde conversaron sobre los retos de la actuación de las mujeres en México, moderada por Paula Amor, una de las integrantes del movimiento #YaEsHora.

En la Palapa Triangular de Papaya Playa Project, como parte del Festival Internacional de Cine de Tulum (FICTU) 2019, las tres artistas debatieron por qué la mayoría de la oferta cinematográfica nacional se basa en el argumento de mujeres que sólo serán felices si logran conseguir una pareja.

Para Ramírez, son las mismas historias, más manoseadas, “luego por qué nos preguntamos qué pasa cuando traemos esto desde nuestros abuelos”. Hay que ver “cómo están abordadas estas historias (de mujeres), son sólo melodramas de pobres mujeres, maltratadas, la servidora del hogar que se enamora del rico o la madre abnegada”.

“El imaginario colectivo perpetúa el estereotipo de la mujer pura, relegada a tareas domésticas, a ser madre, que su opinión no valga… rol que como sociedad nos hemos impuesto las mujeres al menos en el cine”, criticó Johanna Murillo.

Desde su punto de vista en el teatro hay más abanico de personajes, pero en televisión y cine el espectro es aún muy acotado, sin profesiones importantes de tomas de decisiones o roles de poder, “no hay mucha variedad”.

Mientras que para Sofía Espinosa si está pasando algo más: “hay toda una ola de reconocernos, hallarnos, buscar nuevos discursos, voces que se escuchen”.

Mencionaron que la gente que financia los proyectos no se arriesga, pues hay una falsa creencia de que las historias de mujeres no se consumen, que no le interesan al público. “Llevamos consumiendo durante años historias contadas por hombres y olvidamos que sí es interesante escuchar la experiencia de una mujer”, acotaron.

Coincidieron en que los productores y directores deben arriesgarse a buscar nuevos rostros que cuenten las cosas desde otra perspectiva. “Las películas románticas siempre estarán ahí, el punto es desde dónde las abordan, lo que es patético es que siempre sea desde una mujer tonta o desvalida que necesita un hombre para ser profesionalmente y personalmente exitosa”, manifestó Johanna Murillo.

Dijeron que para contar nuevas historias nos limitan la diversidad de actrices, de guionistas, directores, pero aún así hay que ampliar nuestro consumo; “entre más voces seamos, más se enriquecerá la narrativa”.