Europa Press
Foto: Ap / Archivo
La Jornada Maya
Madrid, España
Domingo 12 de enero, 2020
Al menos 30 civiles murieron el pasado miércoles en un bombardeo de Estados Unidos en Shindand, en la provincia de Heart, en el oeste de Afganistán, según el último balance, que apunta además a la muerte de 38 talibanes disidentes aliados del Gobierno, incluido un mulá.
[img]list88428sqi[/img]
Los líderes tribales de la zona han pedido explicaciones al Gobierno y exigen una investigación sobre lo ocurrido, según recoge la agencia de noticias afgana Khaama Press.
Las autoridades estadunidenses han asegurado que fue un ataque coordinado con las fuerzas de seguridad y el viceministro de Interior para Seguridad, el general Joshal Saadat ha asegurado que ya hay una investigación en marcha, aunque "aún es demasiado pronto para saber lo que ocurrió realmente".
Entre los fallecidos está el mulá Nangialai, un disidente talibán contrario a los insurgentes.
[img]gist884eiiqb[/img]
"El mulá Nangialai lidera una facción escindida de los talibán que combate en el bando del Gobierno y nos tememos que el Gobierno afgano esté asesinando sistemáticamente a quien abandona la guerra", ha apuntado un líder tribal, Tur Mohammad Zarifi, en declaraciones a Jaama Press.
El gobernador de Heart, Abdul Qayum Rahimi, ha apuntado que "este caso de ataque aéreo es extremadamente complicado y las instituciones responsables del Gobierno central tienen que responder a las preguntas de la población".
Los talibán controlan o tienen una gran influencia en casi la mitad del territorio afgano, por lo que estarían en su momento de mayor fortaleza desde la invasión de Estados Unidos en 2001.
El espacio está orientado a la difusión integrativa de buenas prácticas y aprendizajes en la materia
La Jornada Maya
El sujeto es señalado como un jefe de plaza en la zona de El Dorado, Sinaloa, y líder de una célula delictiva
Gustavo Castillo García
Gabinete de Seguridad se suma a la investigación; las víctimas están hospitalizadas
La Jornada
El cambio ilegal de uso de suelo por parte de CRÍO tuvo un impacto en 8.9 hectáreas
La Jornada Maya