Compran la polémica pintura de Emiliano Zapata

Su comprador posee una colección de cerca de 70 piezas que también han sido censuradas

Gina Fierro
Foto: Twitter @AntonioBertranR
La Jornada Maya

México
Miércoles 15 de enero, 2020

La polémica pintura titulada La Revolución, del artista chiapaneco Fabián Cháirez, fue adquirida por el empresario y coleccionista de arte catalán Tatxo Benet, quien posee una colección de cerca de 70 piezas que, al igual que la obra de Cháirez, han sido censuradas.

“El cuadro rompe el mito de la masculinidad mexicana y ha provocado repulsa entre los campesinos, que tienen a Zapata como ídolo”, detalló Benet.

La pieza, que muestra al general Emiliano Zapata montado sobre un caballo con una erección, desnudo y en zapatillas negras, fue motivo de enfrentamiento el pasado diciembre entre líderes campesinos y activistas LGBTTTIQ al interior del Palacio de Bellas Artes, recinto que alberga la obra como parte de la exposición Zapata después de Zapata.

[a=https://www.lajornadamaya.mx/2019-12-04/Fabian-Chairez-retrata-el-lado-femenino-del-hombre-mexicano://]La Revolución[/a] también se ganó la desaprobación de la familia del ‘Caudillo del Sur’, al considerar que “denigra” la imagen del general.

Dicha polémica, la desaprobación y la censura que acompañan la obra, fue motivo para que el también periodista Tatxo Benet adquiriera la obra a un monto que no reveló a medios.

Benet, directivo del grupo Mediapro, declaró a la agencia EFE que existía una alta competencia por el cuadro, y aunque su oferta no era “la más interesante”, Fabián Cháirez rebajó sus pretensiones económicas y la aceptó. Para Benet, la compra de obras polémicas es una oportunidad para “darles la visibilidad que merecen”.

Después de terminar su estancia en la Ciudad de México, hasta el 16 de febrero, y Texas, La Revolución se exhibirá en Cataluña durante el verano, junto a otras 25 obras de Tatxo Benet.

En su colección destaca la obra Presos Políticos en la España contemporánea de Santiago Sierra -la primera en su colección-, censurada en Arco y rechazada por el Parlamento Europeo. La obra consta de 24 fotografías en blanco y negro que muestran los rostros pixelados que hacen referencia a 74 presos políticos españoles actuales, como los considera el artista.