Vilipendiados por todos, los Astros disputan otra final

El mazatleco José Urquidy va hoy ante Fried en el segundo duelo
Foto: Ap

Carlos Correa, José Altuve y Alex Bregman estuvieron lanzando la pelota durante una práctica, y luego se reunieron para un abrazo grupal cerca de la segunda base después de terminar el entrenamiento del lunes.

En lo alto del diamante del Minute Maid Park, el sol brillaba en un gran banderín sujeto a una torre de luz. “Campeones de la Serie Mundial”, decía, junto con el número “17” y el logotipo de los Astros. Y era de oro macizo.

No, no hay ninguna mancha o asterisco en ese tributo. Al menos no aquí en Houston.

Porque si la mancha de su escándalo de robo de señales en el camino a su campeonato de 2017 se cierne sobre ellos, los Astros no la están mostrando. Dejemos que el resto del mundo del deporte los condene para siempre como los tramposos más grandes del beisbol; ellos están enfocados, según dicen, en poner otro banderín brillante en esa torre.

“No estoy preocupado por las narrativas. No estoy preocupado por nada de eso”, afirmó el tercera base Bregman.

De regreso en el Clásico de Otoño por tercera ocasión en cinco años, los monarcas de la Liga Americana tienen la oportunidad de confirmar que son un equipo muy talentoso y potente y demostrar que pueden coronarse sin la necesidad de trampas. Los Astros son los favoritos para ganar en Las Vegas y son apoyados en casa, pero sólo allí.

Y es en su estadio donde esta noche, a partir de las 19:09 horas (T.V.: ESPN, Fox Sports), abrirá el derecho mazatleco José Urquidy (8- 3, 3.62), quien no estaba con Houston hace cuatro años, pero ya lanzó y ganó en una Serie Mundial con el conjunto que dirige Dusty Baker. En 2019, el sinaloense de 26 años tuvo dos apariciones, incluida una apertura, contra Washington, y su récord fue 1-0. En cinco entradas y dos tercios en total aceptó tres hits, ponchó a cuatro y no dio pasaporte. Su rival hoy, en el segundo partido, será el zurdo Max Fried (14-7, 3.04).

El novato venezolano Luis García escalará la loma por los Astros en el tercer encuentro el viernes en Atlanta.

Insultados, maldecidos y molestados con botes de basura falsos en todos los estadios de las Grandes Ligas durante toda la temporada, los Astros saben que no pueden hacer nada para cambiar la mentalidad de los aficionados. El odio dirigido a ellos en las redes sociales, eso no se irá a ninguna parte pronto.

Tampoco los rumores. Durante la postemporada de la Liga Americana, hubo insinuaciones y especulaciones sobre malas acciones. 

 

El Clásico de Otoño, un asunto de familia para los Snitkers

Sin importar cómo termine la Serie Mundial este año, un integrante de la familia Snitker tendrá un anillo de campeonato.

Esta edición del Clásico de Otoño será un asunto de familia para el mánager de los Bravos de Atlanta, Brian Snitker, quien está en el dogout opuesto a su hijo, Troy Snitker, coach de bateo de los Astros de Houston.

“Honestamente, va a querer patearme (el trasero)”, manifestó el padre el lunes. Pero, en la víspera de la serie, el mayor de los Snitker aún tuvo tiempo para ser el padre orgulloso sobre el éxito de su hijo. “Confirma de alguna forma el hecho de que quizá hice algo bien, por cómo resultó”, expresó. “Es un gran chico”.

Troy Snitker creció en las casetas y vestidores, siguiendo a su padre mientras éste trabajaba las Ligas Menores casi toda su infancia. Brian Snitker le enseñó mucho a su hijo en ese tiempo, en la travesía por diferentes filiales. No fue lo que le dijo, sino lo que hizo lo que fue su lección más importante. “La ética de trabajo”, apuntó Snitker de 32 años. “Creo que eso es lo que aprendí mejor de él, verlo desde pequeño en el campo. Es tan consistente, trabajador. Es la misma persona todos los días en el clubhouse”.

Tom Verducci, de Sports Illustrated, ve a los Bravos coronándose en siete juegos, con Ozzie Albies como el Más Valioso. “A los Astros les hará daño no contar con el bateador designado y tener un jardín de Brantley/Tucker/Álvarez en los tres partidos de enmedio”.

 

Ohtani recibe el Premio al Logro Histórico

Shohei Ohtani, el fenómeno japonés de los Serafines de Los Ángeles, fue reconocido por las Grandes Ligas tras su extraordinaria, sensacional y única temporada.

Anoche, antes del primer juego de la Serie Mundial, Rob Manfred le entregó a Ohtani el Premio al Logro Histórico del Comisionado. El ex comisionado Bud Selig creó dicho honor en 1998.

El galardón es otorgado para reconocer a aquellos que, bien sea con una gesta particular en un año particular, o por sus logros de por vida, causan un impacto mayor en el juego de beisbol. Y al convertirse, entre muchas otras cosas, en el primer pelotero que asiste al Juego de Estrellas en dos roles distintos – abriendo en el lineup de la Liga Americana como pítcher y bateador designado – Ohtani ciertamente hizo eso. Hace unos días, el nipón fue distinguido por Baseball America como jugador del año. “Este premio no se entrega cada año, así que yo sé lo especial que es”, comentó Ohtani. “No estoy realmente seguro de que lo merezca, pero visto que el señor Manfred me lo está dando, voy a aceptarlo”. 

 

Márquez debuta en su cuarta Serie Mundial 

En su cuarta Serie Mundial, el ompáyer mexicano Alfonso Márquez estuvo encargado anoche del jardín derecho en el primer choque entre Bravos y Astros.

 

Leones-Águila: cuatro victorias consecutivas 

El yucateco Russell Uicab abrió ayer por Leones-Águila, que venció a domicilio a Puebla, 12-2, para ligar su cuarta victoria en la Liga Invernal Mexicana.

 

Edición: Ana Ordaz