Internacional > Sociedad
Reuters
10/03/2026 | Teherán, Irán
Estados Unidos e Israel bombardearon Irán este martes, en lo que tanto el Pentágono como los iraníes sobre el terreno describieron como los ataques aéreos más intensos del conflicto, a pesar de que los mercados mundiales apuestan a que el presidente Donald Trump suspenderá pronto su guerra.
Aumentando el riesgo para la economía mundial, la Guardia Revolucionaria de Irán dijo que bloqueará los envíos de petróleo desde el Golfo a menos que cesen los ataques de Estados Unidos e Israel, mientras que Trump respondió amenazando con golpear a Irán con más fuerza a menos que fluya el petróleo.
"Hoy será, una vez más, nuestro día más intenso de ataques dentro de Irán: el mayor número de cazas, el mayor número de bombarderos, el mayor número de ataques, una inteligencia más refinada y mejor que nunca", dijo el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, en una rueda de prensa en el Pentágono.
"En última instancia, las consecuencias serán beneficiosas para los intereses de Estados Unidos", agregó.
Los residentes de Teherán contactados por Reuters también describieron la noche de bombardeos más intensa de la guerra.
"Fue como el infierno. Bombardearon por todas partes, cada rincón de Teherán", dijo un residente por teléfono, hablando bajo condición de anonimato por razones de seguridad. "Mis hijos ahora tienen miedo de dormir. No tenemos adónde ir".
Sin embargo, después de que Trump describió la guerra este lunes como "prácticamente terminada", los inversores parecían convencidos de que le pondría fin pronto, antes de que la interrupción sin precedentes del suministro energético mundial provoque una crisis económica a escala mundial.
La histórica subida de los precios del crudo desde el lunes se revirtió en su mayor parte y los precios de las acciones asiáticas y europeas se recuperaron de las fuertes caídas anteriores.
Una fuente conocedora de los planes bélicos israelíes dijo a Reuters que su ejército está actuando bajo la hipótesis de que Trump podría ordenar el fin de la guerra en cualquier momento, y estaba aprovechando la oportunidad para infligir el mayor daño posible antes de que se cierre la ventana para nuevos ataques.
Irán se ha negado a ceder a la exigencia de Trump de permitir que Washington elija a sus nuevos líderes, y nombró al radical Mojtaba Jamenei como su nuevo líder supremo en sustitución de su padre, que murió el primer día de la guerra.
Sin embargo, Trump celebró el lunes una rueda de prensa en la que pareció tranquilizar a los mercados asegurando que detendría la guerra antes de provocar un colapso económico como el que siguió a la crisis petrolera de Oriente Medio de la década de 1970.
Afirmó que Estados Unidos ya había infligido graves daños y predijo que el conflicto terminaría antes de las cuatro semanas que había fijado inicialmente. No definió cómo sería la victoria, pero se abstuvo de repetir declaraciones de días anteriores en las que dijo que Irán debe aceptar una "rendición incondicional" y dejarle elegir a su líder.
Una disrupción sin precedentes
Varios altos funcionarios iraníes se expresaron desafiantes el martes.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, publicó en X: "Desde luego, no buscamos un alto el fuego; creemos que hay que golpear al agresor en la boca para que aprenda la lección y no vuelva a pensar en atacar a la querida Irán".
La guerra ha detenido de forma efectiva los envíos a través del estrecho de Ormuz, por donde normalmente pasa una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado mundial a lo largo de la costa de Irán. A medida que el bloqueo persiste, los productores se han quedado sin almacenamiento y han dejado de bombear.
Trump señaló que el poderío militar de Estados Unidos es suficiente para mantener el flujo de petróleo. Si Irán bloquea el tránsito por el estrecho, "les golpearemos tan fuerte que ni ellos ni nadie que les ayude podrá recuperar jamás esa zona del mundo", comentó.
Un portavoz del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán rechazó las declaraciones de Trump y afirmó que Teherán no permitirá que "ni un litro" de petróleo de Medio Oriente llegue a Estados Unidos o a sus aliados mientras continúen los ataques. "Somos nosotros quienes determinaremos el fin de la guerra", señaló.
En una publicación posterior en la plataforma Truth Social, Trump afirmó: "Si Irán hace algo que detenga el flujo de petróleo en el estrecho de Ormuz, Estados Unidos le golpeará VEINTE VECES MÁS FUERTE de lo que le ha golpeado hasta ahora".
Futuro liderazgo de Irán
Un rápido final de la guerra para que se reanude el flujo petrolero podría impedir el derrocamiento de los líderes iraníes, que el lunes celebraron manifestaciones a gran escala en apoyo del nuevo líder supremo.
Pese a las repetidas exigencias maximalistas de Trump de tener voz y voto en quién gobierna Irán, la mayoría de los funcionarios estadunidenses ha dicho que el objetivo de la guerra es destruir la capacidad misilística y el programa nuclear de Irán. Israel ha proclamado de forma abierta su deseo de ver derrocados a los gobernantes clericales.
"Nuestra aspiración es que el pueblo iraní se libere del yugo de la tiranía", declaró el martes el primer ministro israelí y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, en un comunicado.
Según el embajador de Irán ante la Organización de Naciones Unidas, al menos mil 332 civiles iraníes han muerto y miles han resultado heridos desde que comenzaron los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.
Decenas de personas también han muerto en los ataques israelíes contra el Líbano para erradicar al grupo Hezbollah, respaldado por Irán, que disparó contra Israel en solidaridad con Teherán.
Los ataques iraníes en represalia contra Israel han causado la muerte de 11 personas. Irán ha lanzado misiles y drones contra los estados árabes del golfo Pérsico, que han alcanzado bases militares y misiones diplomáticas estadunidenses, pero también han impactado en hoteles, cerrado aeropuertos y dañado infraestructuras petroleras.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araqchi, dijo a la PBS que es poco probable que Teherán reanude las negociaciones con Estados Unidos, "porque tenemos una experiencia muy amarga de hablar con los estadunidenses" después de que Washington rompió dos veces las conversaciones para lanzar ataques.
Edición: Ana Ordaz