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La Jornada
24/05/2026 | Bilbao, España
Armando G. Tejeda
La policía autonómica vasca, la Ertzaintza, reprimió este sábado- con dureza a los integrantes de la recepción de bienvenida de los ciudadanos vascos que participaron en la Global Sumud Flotilla.
En la operación cuatro fueron detenidos, entre ellos tres activistas que fueron deportados y vejados por Israel.
Los detenidos fueron acusados de los presuntos delitos de desobediencia grave, resistencia y atentado a agente de la autoridad.
Los hechos ocurrieron en el aeropuerto de Loiu, en la ciudad de Bilbao, donde se concentraron decenas de familiares, amigos, simpatizantes y representantes del movimiento solidario con Palestina con el objetivo de darles la bienvenida.
Todo transcurría con tranquilidad hasta que los integrantes de la flotilla y varias personas del colectivo posaron en la puerta de entrada del aeropuerto con la bandera de Palestina.
Según la versión de varios testigos recogidas por los medios locales El Correo, Noticias de Guipúzcoa y Naiz, los policías solicitaron a los voluntarios que despejaran la puerta de entrada del inmueble, para no interrumpir el flujo de pasajeros.
Al parecer, al no asumir la orden de inmediato, los uniformados iniciaron las cargas policiales y la detención de seis personas.
Ataques con macanas
Desde entonces la situación se tensó aún más. Las personas que acudieron a recibirlos decidieron hacer una sentada frente a las patrullas para impedirles la salida del aeropuerto y que se llevaran detenidos a sus compañeros.
En el forcejeo de los policías por desalojar la zona se registraron varias personas fuertemente golpeadas con macanas.
El gobierno vasco, presidido por una coalición del Partido Nacionalista Vasco y el Partido Socialista de Euskadi fue el responsable de ordenar el operativo, que los testigos de los incidentes calificaron de “desproporcionado y violento”, ya que los activistas recién llegados de la travesía sólo tenían la intención de posar con la bandera de Palestina para los fotógrafos que habían acudido al aeropuerto para tomar la fotografía y reproducirla en los medios de comunicación.
Uno de los integrantes vascos de la misión humanitaria, Luca Remiro, denunció ante los micrófonos que la actuación policial había arruinado un momento de celebración tras 72 horas de maltrato bajo custodia israelí. Agregó que dos de los miembros de la expedición regresaban con fracturas costales que cuando llegaron a su propia tierra fueron maltratados por su propia policía. Contraste en Barcelona
El episodio contrasta con el recibimiento simultáneo en el aeropuerto de Barcelona-El Prat, donde aterrizaron 18 activistas catalanes procedentes de Ankara sin incidentes con los cuerpos policiales.
Entre quienes acudieron a recibirles figuraron el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y el eurodiputado de Comuns Jaume Asens.
Edición: Emilio Gómez