De otro lado, dos proyecciones publicadas en la noche del domingo vaticinan que la diferencia entre ambos candidatos se reducirá a niveles mínimos a medida que avance el escrutinio, con la posibilidad de que Sánchez adelante incluso a Fujimori.
La muestra elaborada por la empresa Ipsos para la Asociación Civil Transparencia, con un margen de error del 1,9 por ciento, otorgó 50,3 por ciento a Sánchez, contra 49,7 por ciento a Fujimori.
Mientras, otra proyección con actas oficiales de la empresa privada Datum Internacional, con un margen de error de por ciento, señaló que Sánchez recibió un 50,14 por ciento y Fujimori 49,86 por ciento.
Sánchez optimista, Fujimori cauta
Al conocer los primeros resultados durante la noche del domingo, Sánchez salió a un balcón de la emblemática Plaza San Martín, en el centro histórico de Lima, para asegurar ante sus seguidores que "este es el día de la recuperación de la democracia" y consideró que es "el momento de la defensa del voto", por lo que pidió a sus delegados "exigir el respeto al resultado electoral y la voluntad del pueblo".
El candidato dio su mensaje sin desprenderse del sombrero del encarcelado expresidente Castillo, al que representa en estos comicios y que ha prometido liberar de su condena por el fallido golpe de Estado de 2022, pues lo reivindica al considerar que las élites políticas y económicas, con Fujimori a la cabeza, le impidieron gobernar.
Por su parte, Fujimori ofreció un breve pronunciamiento ante la prensa para mostrar cautela y aceptar el "empate técnico" mostrado por las proyecciones, a la vez que anticipó que aceptará los resultados electorales, al contrario de 2021, cuando denunció sin pruebas sólidas un supuesto fraude en su contra y buscó con distintos recursos revertir los resultados.
"Hasta el momento no hay ningún ganador en esta contienda, por tal razón, serán días largos hasta conocerlo", dijo la líder del partido fujimorista Fuerza Popular.
Además, Fujimori reiteró que el trabajo de los delegados de su formación, que según sus palabras llegan a 95 mil personas, es "doblemente importante" pues deben contar una a una las actas para respetar la "voluntad popular".
Una década de inestabilidad política