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05/08/2026 | Ginebra, Suiza
Dos altos ejecutivos de la FIFA, el otrora técnico Arsène Wenger, y el secretario general Mattias Grafström, se distanciaron el martes de su jefe Gianni Infantino, y de su fallido plan para vender participaciones de futuras ganancias del Mundial a inversores privados.
Wenger manifestó en un comunicado que no sabía nada del plan de 20 mil millones de dólares y que era “absolutamente necesario” retirar la propuesta, y Grafström envió un correo electrónico a todo el personal de la FIFA -visto por The Associated Press- en el que calificó la última semana como una “triste y reprochable serie de acontecimientos”. También señaló que creó una “turbulencia difícil de comprender y aceptar”.
Ninguno mencionó directamente a Infantino ni ofreció apoyo al presidente, ahora acorralado.
Los comentarios de Wenger y Grafström tuvieron ecos de la crítica directa del director de operaciones de la FIFA, Kevin Lamour, quien afirmó el viernes que el personal había sido “engañado” por el plan de capital privado de Infantino, que provocó un furor en el futbol mundial. Lamour lo calificó como el “proyecto de una persona” y sostuvo que el personal de la FIFA “merece algo mejor que el desprecio y la intimidación”.
Los tres ejecutivos son figuras respetadas y de confianza entre las 211 federaciones miembro de la FIFA, que ahora tienen influencia sobre el control de Infantino de una presidencia que parecía inamovible después de que el Mundial terminara hace apenas dos semanas.
Amenaza legal de la UEFA a la FIFA
Wenger, Grafström y Lamour también fueron mencionados en una carta de los abogados de la UEFA, el ente rector del balompié europeo, a Infantino, entre 18 ejecutivos cuyos datos y comunicaciones deberían conservarse como posible evidencia.
“No tienen por qué preocuparse”, escribió Grafström el martes a los cientos de empleados de la FIFA, con sede mayoritariamente en Zúrich y Coral Gables, Florida. “Les aseguro que, como miembros de la administración, serán defendidos y protegidos del contexto político que vivimos actualmente”.
Wenger, quien fue contratado por Infantino en 2019 y se desempeña como director de Desarrollo Global del Futbol de la FIFA, indicó que “no participó en este plan estratégico y que se enteró por primera vez del proyecto a través de informes de los medios”.
“La decisión de retirar el proyecto era absolutamente necesaria y no admite discusión, porque creo firmemente en una FIFA independiente que sirva a nuestro deporte con compromiso, transparencia e integridad”, dijo Wenger.
Infantino retiró su propuesta de 20 mil millones de dólares a primera hora del sábado tras una airada reacción de dirigentes del futbol mundial, incluida la UEFA, que advirtió de un boicot a todos los partidos y eventos de la FIFA.
El plan habría creado una filial -conocida como FIFA Forward Enterprise (FFE)- para gestionar las partes generadoras de ingresos del trabajo del organismo futbolístico sin fines de lucro: organizar torneos como la Copa del Mundo, vender derechos de transmisión y patrocinio, entradas y servicios de hospitalidad.
La propuesta planteaba recaudar 4 mil 200 millones de dólares de inversores mediante la venta de participaciones equivalentes a alrededor del 20 % de FFE, sobre la base de una valoración de capital de 20 mil millones de dólares. El “inversor ancla” habría sido Thrive Eternal, lanzada por Joshua Kushner, cuyo hermano Jared Kushner es yerno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
A las 211 federaciones miembro de la FIFA, ya propietarias de facto del organismo rector como asociación sin fines de lucro bajo la legislación suiza, se les ofrecieron 20 millones de dólares a cada una. El plazo para aceptar vencía el 19 de septiembre.
También se les prometió duplicar su financiación de la FIFA durante los cuatro años hasta 2030, a 20 millones de dólares en lugar de los 10 millones anunciados previamente.
Infantino compartió detalles del proyecto con la dirección de la FIFA apenas una semana después de la final del Mundial, el 19 de julio. El torneo en Norteamérica fue un éxito financiero, impulsando los ingresos de la FIFA a 15 mil millones de dólares para el ciclo comercial 2023-26, casi el doble de los ingresos vinculados a la copa de 2022 en Qatar.
Wenger señaló que sus funciones en la FIFA consistían en “supervisar el análisis de datos del juego, el centro de formación en línea de la FIFA, el desarrollo de la educación juvenil a través de 60 academias en 60 países donde más se necesitan, y las competiciones juveniles en todo el mundo”.
Grafström, un leal asistente de Infantino desde hace mucho tiempo, desde su trabajo conjunto en la UEFA, instó al personal de la FIFA a que “todos sigan sintiéndose orgullosos y felices” por el primer Mundial de 48 equipos.
Escribió: “Una triste y reprochable serie de acontecimientos -que, afortunadamente, concluyó con el abandono permanente del proyecto FFE-, por más que nos desanime, no debería eclipsar esta realidad”.
Edición: Estefanía Cardeña