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La Jornada
11/08/2026 | Bogotá, Colombia
Con información de Reuters, Ap, Afp y Sputnik
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, cifró este martes (al corte de las 4 de la tarde) en 181 el número de muertos por el sismo de magnitud 7,4 que sacudió el lunes varias zonas del país, un balance que contrasta con el de al menos 240 fallecidos contabilizados por las autoridades de los departamentos más afectados.
"En este momento tenemos 181 fallecidos a nivel nacional, 2 mil 595 heridos, 195 desaparecidos, mil 136 viviendas destruidas, 48 edificios colapsados, 8 mil 357 viviendas averiadas, 807 centros educativos también averiados», dijo el mandatario a periodistas en Pereira, capital del departamento de Risaralda y una de las ciudades afectadas por el terremoto.
Socorristas y voluntarios buscan con desesperación a sobrevivientes en los escombros de edificios colapsados, sobre todo en Cali, Pereira, Manizales y Quibdó.
"Estamos intentando sacar los escombros porque acá estaban todos los vendedores de lotería", dijo a la AFP Juana Marín, de 25 años, que buscaba sobrevivientes en un predio frente a la plaza principal de Pereira, una de las ciudades más golpeadas por el peor terremoto que ha vivido el país en lo que va de este siglo.
Ubicada en el turístico Eje Cafetero, Pereira suma al menos 79 fallecidos, según el último balance de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales. Quedó casi totalmente sin electricidad.
El epicentro del terremoto de 7.4 se ubicó cerca de San José del Palmar, en Chocó (oeste), una región pobre a la cual resulta difícil acceder debido al daño en las carreteras, indicó la Cruz Roja Internacional este martes.
"Yo veía que la gente salía desnuda, la gente se tiraba de sus casas (...) desesperada", dijo Wilmer Cuesta, un estudiante de derecho que decidió ayudar en el rescate en Quibdó, la capital del Chocó.
Cali concentra graves afectaciones
Del departamento del Chocó, epicentro del terremoto, donde estuvo en la tarde el presidente De la Espriella, se trasladó a Cali, en el departamento Valle del Cauca, para coordinar el proceso de recuperación de la ciudad que fue el escenario de su toma de posesión el viernes pasado, y que albergó a una veintena de mandatarios de diez países y delegados internacionales.
En esta ciudad, el presidente colombiano confirmó que son 188 desaparecidos, sólo en Cali, donde, de acuerdo con el alcalde, Álvaro Alejandro Eder Garcés, 40 edificios colapsaron, entre ellos tres hospitales, y más de 4 mil viviendas quedaron severamente dañadas.
De la Espriella anunció subsidios de vivienda para quienes perdieron sus hogares y la adopción de un plan de choque para que los recursos lleguen oportunamente a las víctimas del terremoto.
Más temprano, De la Espriella informó que había dado la “orden perentoria como jefe de Estado y jefe de Gobierno de que lo primero es el rescate de las personas que se encuentran bajo los escombros. Esa es la prioridad”.
“Le encomiendo nuestro país al señor Jesucristo”, exclamó, tras anunciar su viaje al departamento del Chocó, epicentro del violento movimiento telúrico en San José del Palmar, donde, al parecer, la mayoría de las humildes viviendas del casco urbano quedaron inservibles.
Otro equipo, delegado por De la Espriella, como el vicepresidente José Restrepo y demás integrantes del gabinete ministerial, se desplazó a los departamentos del litoral Pacífico y el Eje Cafetero, afectados por el sismo.
Temen que aumente la cifra de víctimas
Los organismos de socorro prevén que los muertos podrían superar los mil en la medida en que se remuevan los escombros.
Con el paso de las horas, la magnitud del desastre crece y en regiones aledañas a la ciudad de Pereira, una de las ciudades más afectadas -hubo 79 muertos- no hay energía, escasea agua y la conexión vía teléfonos móviles e internet es precaria.
El epicentro fue el municipio San José del Palmar, el marginado departamento del Chocó, muy cerca de los departamentos de Risaralda y Valle del Cauca, cuyas capitales, Pereira y Cali, respectivamente, fueron impactadas fuertemente por el violento sismo que tuvo una profundidad aproximada a los 90 kilómetros, según estimaciones del Servicio Geológico Colombiano (SGC).
Declaran emergencia nacional
De la Espriella asumió directamente las tareas de la Unidad de Gestión de Riesgos y Desastres (UNGRD), instaló el Puesto de Mando Unificado (PMU), el principal en Bogotá, la capital del país, y declaró el estado de emergencia nacional, para comenzar, vía decretos presidenciales, a tomar los correctivos y apoyos a los colombianos y colombianas afectadas por el terremoto.
No obstante, declarar la emergencia nacional por el desastre, aún no se conocen las medidas a adoptar para superar la crisis. Varios sectores desde el Congreso -senadores y representantes- que son afines al gobierno propusieron que se declare el Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica previsto por la Constitución Política; esta excepcionalidad le da facultades al presidente para promulgar decretos para hacer más expedita la reconstrucción de las zonas afectadas.
Según el SGC, que hizo un barrido por los territorios colombianos afectados por el sismo, reveló que recibió más de 14 mil reportes desde más de 600 municipios, es decir casi la mitad de los que tiene Colombia, que suman mil 160 aproximadamente, en 32 departamentos.
Se calcula que el impacto del sismo, por estos reportes, se sintió en más de medio país, desde Venezuela a Ecuador al suroccidente. La extensión terrestre de Colombia es de un millón 141 mil 748 kilómetros cuadrados.
Sobre la intensidad del terremoto y su capacidad destructora, el mismo reporte de la SGC concluye que el terremoto de 7.4 magnitud se sintió en los departamentos del litoral Pacífico (Valle del Cauca, Chocó y Cauca) y en el Eje Cafetero (Risaralda, Caldas y Quindío).
Cali (Valle del Cauca), con una población cercana a los dos millones de habitantes; Manizales (Caldas), 600 mil; al igual que Pereira (Risaralda), registran el mayor número de fallecidos y daños materiales considerables como el colapso de edificios, viviendas y la cúpula de la catedral, en el caso de la capital de Caldas.
Los alcaldes de estas tres ciudades, Cali, Pereira y Manizales, las más impactadas por el terremoto, decidieron declarar el toque de queda -restricción absoluta de movilidad y actividad en los espacios y vías públicas- para evitar desmanes y saqueos en el comercio.
Varias vías de acceso a la zona desde el sur y el norte quedaron bloqueadas por derrumbes en las carreteras provocados por el sismo, poniendo en riesgo el ingreso y la asistencia humanitaria que se moviliza desde otras ciudades del país, como Bogotá.
México tiene listos equipos de rescate, despensas y medicamentos para ayudar a Colombia
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que México está listo para prestar ayuda al pueblo de Colombia, afectado por un sismo de 7.4 grados este lunes, y sólo se está a la espera de la solicitud oficial del gobierno de ese país.
En conferencia matutina en Palacio Nacional, Guillermo Briseño Lobera, comandante de la Guardia Nacional, detalló que ya está listo el equipo y personal del agrupamiento que se destinaría a ayudar a la población colombiana.
Indicó que éste se integra por un general y su comando, así como 255 militares, que incluye personal de rescate, binomios caninos y especialistas, así como médicos.
Se prevé, dijo, el traslado de cuatro toneladas de medicamentos y poco más de ocho toneladas de equipo de rescate, que sería trasladado en dos aviones de la Fuerza Aérea Mexicana, con destino a Cali, Colombia.
Además, se tienen listas para su traslado 8 mil 798 despensas, así como 13 mil 890 canastas alimentarias.
Edición: Estefanía Cardeña