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Reuters
23/09/2026 | Naciones Unidas
Directivos de tres de las principales empresas de inteligencia artificial del mundo informaron este miércoles al Consejo de Seguridad de la ONU, en medio de advertencias, que los sistemas de IA, cada vez más potentes, podrían pronto mejorar por sí mismos, escapar al control humano y suponer una amenaza para la seguridad internacional.
Entre quienes se dirigieron al Consejo, compuesto por 15 miembros, durante la reunión anual de la Asamblea General se encontraban el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman; el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, y el cofundador de
Hugging Face, Clément Delangue, tres de los ejecutivos más destacados del sector.
Los gobiernos se han enfrentado al reto de cómo supervisar unos sistemas de IA que avanzan más rápido de lo que los reguladores pueden seguir el ritmo, mientras que Estados Unidos y China —los dos actores dominantes en el desarrollo de la IA— siguen divididos sobre si la tecnología necesita medidas de control globales o si debe dejarse en gran medida en manos de las fuerzas del mercado.
"Para que la IA sea democrática, las decisiones más importantes no pueden tomarlas únicamente los laboratorios de San Francisco. Deben configurarse mediante procesos democráticos y por gobiernos que rindan cuentas ante las personas a las que sirven", declaró Altman ante el Consejo. "A nivel internacional, esto requerirá cooperación".
"A lo largo de nuestra historia, ha habido momentos en los que países que compiten entre sí -y que no siempre se caen muy bien- se han unido por intereses comunes y por el bien colectivo ante una nueva tecnología poderosa. Creemos que este debe ser uno de esos momentos", afirmó.
Yoshua Bengio, un canadiense considerado uno de los "padrinos de la IA" y copresidente del Panel Científico Internacional Independiente —creado por la Asamblea General de la ONU el año pasado—, declaró ante el Consejo de Seguridad: "Los peligros son reales e inminentes".
"Este Consejo se enfrenta a una amenaza sin precedentes, una que ninguno de sus miembros elegiría, que ninguno puede contener por sí solo y que no respeta las fronteras que defendemos", señaló.
Los miembros del Consejo, entre los que se encontraban Estados Unidos y China —principales rivales en materia de IA—, también tenían previsto intervenir. El ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, presidió la reunión.
Países piden regulación
Entre los firmantes figuran los líderes de Noruega, Finlandia, Australia, Canadá, Alemania, España, Irlanda, Países Bajos, Singapur, Sudáfrica y Kenia, así como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Las superpotencias de la IA, Estados Unidos y China, así como Reino Unido, Francia, Japón e India, no forman parte del grupo, por ahora. La declaración sigue abierta a la adhesión de otros mandatarios.
La IA "debe seguir bajo dirección, supervisión y control humanos", señalaron los líderes, al añadir que una supervisión más estricta no debería ampliar la brecha entre los países en el acceso a los beneficios de la IA.
Trump quiere fomentar la IA, no frenarla
Antes de la reunión entre el presidente estadunidense, Donald Trump, y el líder chino, Xi Jinping, que tendrá lugar este jueves en Washington, Estados Unidos y China han debatido la creación de un sistema de notificación de objetivos y amenazas comunes que abarque los incidentes relacionados con la IA que alcancen un nivel de seguridad nacional.
Trump declaró el martes que "rechaza cualquier intento de construir un plan globalista para controlar" la IA, calificando la tecnología de "asombrosa", pero señaló que Estados Unidos actuaría con cautela.
"Ahora mismo llevamos una gran ventaja sobre China y sobre todos los demás, y vamos a mantener esa situación", afirmó Trump. "No voy a frenar el crecimiento de algo que será más grande que la Revolución Industrial".
"Vamos a fomentarla, no a frenarla. La supervisaremos de cerca a través del Departamento de Justicia", añadió.
El secretario general de la ONU, António Guterres, que lleva mucho tiempo abogando por una gobernanza global de la IA, ha advertido de que los rápidos avances de la inteligencia artificial plantean riesgos que no pueden ignorarse, lo que le sitúa en desacuerdo con Trump.
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Edición: Mirna Abreu