Gustavo Castillo
Foto: Twitter @SP_Veracruz
La Jornada Maya

Veracruz
Domingo 12 de mayo, 2019

Tras ser perseguidos por dos aeronaves de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), dos hombres armados que viajaban en una avioneta lograron huir cuando ésta aterrizó envuelta en llamas en el municipio de Tres Valles, en el estado de Veracruz.

La Sedena y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal "implementaron un operativo para dar con sujetos presuntamente armados, que viajaban en una avioneta que aterrizó en llamas en el rancho El Jalisquillo".

Los policías y militares que se trasladaron al lugar se "entrevistaron con un ciudadano, quien manifestó que dos sujetos con armas de alto calibre habían descendido de la avioneta matrícula N428V, tras ser perseguidos por aviones de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM)".

Los presuntos delincuentes no fueron localizados, y estas acciones forman parte del programa Unidos para la Construcción de la Paz, en Veracruz.


Lo más reciente

Detienen a nueve presuntos responsables de asesinato múltiple en Chiapas; serían parte del 'Cártel' de Sinaloa

La policía aseguró también vehículos, armas de fuego y múltiples municiones

La Jornada

Detienen a nueve presuntos responsables de asesinato múltiple en Chiapas; serían parte del 'Cártel' de Sinaloa

Carla Humphrey pide fiscalizar las pre precampañas rumbo a las elecciones de 2027

La consejera señaló a los institutos locales como responsables de la verificación

La Jornada

Carla Humphrey pide fiscalizar las pre precampañas rumbo a las elecciones de 2027

EU lanza nuevos ataques contra Irán aunque Trump aún ve ''posible'' un acuerdo

Cuatro explosiones se oyeron cerca de Bandar Abás, ciudad situada en el estrecho de Ormuz

Afp

EU lanza nuevos ataques contra Irán aunque Trump aún ve ''posible'' un acuerdo

El costo ambiental invisible de los deportes: El yoga, la excepción

Su huella de carbono es bajísima, de menos de 0.01 toneladas de CO por persona al año

Dalila Aldana Aranda

El costo ambiental invisible de los deportes: El yoga, la excepción