Carolina Gómez Mena
La coerción reproductiva es un tipo de violencia de género aún poco visibilizada, detectada y cuantificada, pues muchas de esas prácticas están normalizadas, señalaron expertos en el foro Sexual Violence Research Initiative (SVRI) 2022.
Jay Silverman, académico de la Universidad de California en San Diego, detalló que esa conducta se manifiesta tanto por la presión, principalmente de la pareja hacia la mujer por tener un embarazo, como por continuarlo o incluso interrumpirlo, así como con el sabotaje anticonceptivo.
“Estas prácticas dificultan a las mujeres tener el control de su reproducción. Muchas están batallando con esto”, afirmó.
Agregó que el programa Arches, desarrollado en la institución, ha sido eficaz para prevenir ese tipo de violencia y mencionó que se ha extendido a Nigeria, Bangladesh, Kenia y México, a través de la Fundación Mexicana para la Planeación Familiar (Mexfam).
Eugenia López Uribe, directora para América Latina y el Caribe de la Federación Internacional de Planificación Familiar, indicó que estas agresiones están normalizadas y por eso el personal médico es clave para ayudar a su detección y combate.
“Ni en México ni a nivel global hay cifras; lo que se mide es la violencia física, sexual y emocional en la pareja, pero no la reproductiva de parte de la pareja. Qué bueno que en conferencias como ésta se aborda para que crezca la sensibilidad y que la academia voltee a ver este tema y se pueda documentar mejor.”
Patricia Cala Barranco, gerente de investigación de Mexfam, dijo que “este es un tema que tiene puntos ciegos, no siempre es identificado por parte de las mujeres e incluso por los hombres, porque está asociado a prácticas que están condicionadas por aspectos sociales y culturales”.
La National Network to End Domestic Violence detalla que también es coerción reproductiva “presionar a la pareja para tener actividad sexual cuando no lo desea; prohibir el uso o destruir los métodos anticonceptivos como las píldoras y retirar el preservativo sin que se entere la pareja, lo que se conoce como stealthing.
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