Elizabeth Rodríguez Lezama para La Jornada de Oriente
El periodista y ex director de gobernación de Tehuacán, Marco Aurelio Ramírez Hernández, fue ultimado a tiros la tarde de este martes, cuando iba a bordo de su auto particular. Al parecer había salido minutos antes de su domicilio, cuando sicarios le dispararon en varias ocasiones, hiriéndolo de muerte.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 13:45 horas, en la unidad habitacional Agua Blanca 1, sobre la calle Alhuelican; vecinos refirieron que se escucharon alrededor de cinco detonaciones de arma de fuego, posteriormente, el impacto de la unidad del periodista que se estrelló contra un árbol.
Al número de emergencias 911 se pidió el apoyo de unidades de auxilio, llegando al lugar paramédicos de Cruz Roja, quienes al revisar a la víctima determinaron que ya no presentaba signos vitales.
Marco Aurelio, contaba con 69 años de edad y continuaba ejerciendo el periodismo, durante muchos años se desempeñó como corresponsal de medios nacionales, además de que un tiempo publicó su propio periódico en Tehuacán.
Fue un referente de la nota roja en la entidad, pero también un conocedor del tema político, lo que llevó a asesorar a varios personajes en la materia, entre ellos diputados y presidentes municipales.
En el trienio anterior dejó el periodismo de lado, momentáneamente, para sumarse al gobierno de Felipe Patjane Martínez, quien lo nombró director de gobernación, trabajo que desarrolló durante varios meses, hasta que, tras la detención del entonces presidente municipal, fue dado de baja por parte de los regidores que se quedaron a cargo del gobierno tehuacanense.
Edición: Estefanía Cardeña
Surgió una polémica cuando se les prohibió a jugadores usar el idioma para contestar preguntas de prensa
Efe
el movimiento telúrico ocurrió a las 17:18 hora local y tuvo una profundidad de 112 kilómetros
La Jornada
El componente ayuda a controlar la erosión y protegen la biodiversidad de los ecosistemas
La Jornada
La Umaba realiza las gestiones correspondientes para definir si serán sacrificados
Astrid Sánchez