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La Jornada
19/06/2026 | Ciudad de México
Durante el foro Conversando con la Ciencia, se echaron abajo mitos relacionados con la menopausia; se dejó claro que no se trata de una enfermedad, sino de una etapa en la vida de las mujeres que puede ser tratada con terapias a base de hormonas, a las que tampoco se debe satanizar, pero siempre y cuando se apliquen de forma individualizada, bajo seguimiento médico y nunca después de los sesenta años.
En ese conversatorio, organizado por la Secretaría de Ciencias, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), que encabeza Rosaura Ruiz Gutiérrez, tres médicos expertos en el tema de la menopausia alertaron también del uso de medicamentos promocionados en redes sociales y la responsabilidad de los profesionales de la salud para recomendar las mejores alternativas a las mujeres que están en ese período de transición biológica y emocional.
De entrada, la subsecretaria de la Secihti, Ofelia Angulo Herrera, quien fungió como moderadora, comentó que en México más de 16 millones de mujeres de entre 48 y 65 años de edad se encuentran en esa fase de su existencia y preguntó a los panelistas qué dice la ciencia y la experiencia sobre los mitos y realidades de la menopausia.
“Qué es cierto y qué no lo es” ya que, agregó, es importante clarificar el concepto y dónde estamos de acuerdo con la ciencia y cómo podemos ayudar a mejorar el estado de bienestar de las mujeres durante esta etapa”.
Al respecto, la doctora María de Lourdes Basurto Acevedo, reconocida especialista en endocrinología y catedrática de la UNAM, resaltó que el primer mito es que la menopausia significa el declive de la mujer, lo cual es falso, porque, dijo, a los 51 años todavía hay mucho por hacer.
Señaló que no se trata sólo de bochornos, falta de hormonas o arrugas en la piel, es un tema que tiene que ser enfocado, como lo están haciendo diferentes instituciones de salud en el país, como la oportunidad de atender todos los factores de riesgo: cardiovasculares, metabólicos que pudieran llevar a situaciones delicadas.
Igualmente, la doctora Sharon Atenea de Uriarte, ginecóloga y obstetra, investigadora sobre salud integral de las mujeres, explicó que las hormonas acompañan a las mujeres a lo largo de todos los procesos fisiológicos y, al final, entre los 45 y 48 años, los ovarios ya no las producen y se presentan algunos síntomas, que no son enfermedad y, por tanto, no deben verse como algo patológico.
“La menopausia no es una enfermedad; es un momento en la vida de las mujeres, como lo fue la niñez, la pubertad, donde cesa la función reproductiva. Ya hay que quitar el concepto de que es el final de la vida y el comienzo del deterioro, de dejar de ser atractivas".
Es cierto, agregó, que la falta de estrógenos, a partir de la menopausia, aumenta el riesgo de problemas cardiovasculares y de desarrollar diabetes; sin embargo, es justamente una invitación para buscar cambios en el estilo de vida que permitan a la mujer mantenerse vital, saludable, resaltó el doctor Raúl Rivera Moscoso, endocrinólogo y director de medicina del Instituto Nacional de Ciencias Médicas Salvador Zubiran.
Foto: Secihti
Uso de hormonas
Los tres panelistas se refieren también a los mitos sobre el uso de las hormonas, en el sentido de que provocan invariablemente cáncer.
Las hormonas no son malas, son parte necesaria de la vida, ya que controlan muchas funciones del cuerpo, en especial los estrógenos, que se ven disminuidos durante la menopausia, comentó la doctora Basurto.
Se tiene que encontrar el equilibrio como ciencia y como sistema de salud para decidir la pertinencia o no de los tratamientos con hormonas. Es decir, no patologizar los síntomas de la menopausia, pero tampoco permitir que la mujer los sufra, señaló De Uriarte.
Se refirió a los riesgos de que el uso de estrógenos provoque cáncer y citó un estudio realizado en el año 2001, en el que inicialmente se sostenía que no había efectos negativos, pero que tuvo que suspenderse a la mitad, ya que se encontró que su uso no era seguro.
El tema fue, destacó, que no se tomó en cuenta la edad de quienes se encuestaron, que tenían entre 63 y 65 años
Actualmente, a más de 25 años, "descubrimos que no se debe dar estrógeno a las mujeres después de los 65 años”, por el peligro de cáncer.
Para dar tratamiento con hormonas, dijo, se tiene que valorar no sólo la edad, sino el estilo de vida, qué tan graves son los síntomas. "Algunas mujeres ya no pueden dormir, no pueden tener una vida social, dejan de trabajar, porque los bochornos frecuentes se acompañan además de ansiedad, palpitaciones muy severas, problemas emocionales. Por lo que en esos casos sí vale la pena acudir a la medicación".
Lo que está totalmente contraindicado, agregó, es dar hormonas a personas con menopausia diagnosticadas con riesgo de cáncer de mama o problemas cardiovasculares.
Rivera Moscoso advirtió que los medicamentos hormonales que se anuncian y venden a través de Internet son un riesgo y, en ese sentido, De Uriarte puso alerta sobre los llamados bioidénticos promovidos a través de las redes sociales.
Edición: Estefanía Cardeña