de

del

Aquellos seres de Antaño

Leer los tiempos
Foto: Tomada de web

La última novela accesible en castellano de la Premio Nobel polaca Olga Tokarczuc, Un lugar llamado Antaño (Editorial Anagrama, 2020), nos enfrenta con seres aprisionados en el tiempo y con el dolor, la risa, la angustia y la ternura que tal duración les supone. La editó Lumen antes de que su autora se volviera famosa y ahora se une a Sobre los huesos de los muertos por su mismo traductor. En cambio Los errantes, sobre la que ya escribí en estas páginas, fue traducida por Agata Orzeszek. 

Se trata de su tercera novela. Transcurre en la tierra y el ámbito vital de su autora, la Polonia del siglo XX, pero más que un lugar situado en un tiempo y espacio determinado Antaño es una especie de Jardín del Edén original lleno de seres en los que tan dolorosa como dulcemente nos reconocemos de alguna manera porque habitan esa frontera febril en la cual lo onírico suele confundirse con lo real o, mejor dicho, donde uno está, pero no es porque se vive en el doloroso y muchas veces inútil proceso del reconocimiento.

Si seguimos la intuición a la que arriba en su vejez Izydor, uno de los seres más entrañables, Antaño es cúbico. Antes de que Izydor tuviera esta intuición, ya nos había narrado Olga Tokarczu que los puntos cardinales de Antaño son protegidos por cuatro arcángeles: San Miguel al oeste, San Gabriel al sur, San Rafael al norte y al este San Uriel. Puede sacarse por consecuencia que en los vértices del cubo están también cuatro seres arriba y cuatro seres abajo: Dios y la Virgen de Jeszkotle, Izydor y Ruta, Espiga y Misia, Pavel y Adelka. Pero pueden ser otros, según las sucesivas epifanías que el lector experimente en su inolvidable recorrido por Un lugar llamado Antaño. Un lugar que se apropia del lector desde su primera página.

Sean cuales quieran, en ese cubo no transcurre el tiempo como algo homogéneo marcado por el reloj y, por lo tanto, similar para todos, sino que ese viaje por el siglo tiene una duración diversa para cada uno de los seres que habitan Antaño. Sin embargo, en la conciencia de cada uno de los personajes nos hace penetrar la autora para que conozcamos en carne ajena, la de ellos, la duración de nuestro propio tiempo.

En esa duración subjetiva también se encuentra Dios porque Dios se pregunta por sí mismo y no sabe qué responderse.

Como en ese mundo mínimo y enorme de Antaño lo maravilloso resulta cotidiano se podría sentir que nos encontramos en la plenitud de una explosión barroca. Sin embargo, a los críticos, por alguna razón que se me escapa, les molesta la palabra “barroco” y definen a Un lugar llamado Antaño como “real maravilloso” para emparentarlo con García Márquez (quien también, dicho sea de paso, era barroco) para llegar a concluir que la novela parecería un cruce entre García Márquez y un “naïf” que recuerda a Marc Chagall.

Es válido que recuerde a quien el lector tenga en mente porque los seres creados por Olga Tokarczuc atrapan y vuelven habitante de ese Antaño que está en el inconsciente colectivo. Coincido con quienes ven la influencia del pensamiento junguiano en toda la obra de la Premio Nobel. Su traductor, Abel Murcia, tiene toda la razón al señalar que la novela ofrece un “espacio organizado como si de un mandala se tratara” y se nos presenta “como un todo visto desde la perspectiva de quienes la habitan desde diferentes tiempos”. También tienen razón sus editores al recordarnos la frase que da comienzo a la novela: “Antaño es un lugar situado en el centro del universo”.

Universo en el que “Dios ha envejecido. El Verbo se ha vuelto confuso” porque “Dios ha querido ser perfecto y se ha detenido”.

[email protected]

Edición: Ana Ordaz


Lo más reciente

Oferta cultural creció 32 por ciento en los dos primeros años del actual gobierno: Claudia Curiel

La inversión de mil 850 millones de pesos renovó escuelas artísticas y eliminó sus cuotas de inscripción

La Jornada

Oferta cultural creció 32 por ciento en los dos primeros años del actual gobierno: Claudia Curiel

Precios mundiales de los alimentos se dispararon en septiembre a su nivel más alto en casi cuatro años

Interrupciones en el estrecho de Ormuz y el mar Negro, así como el cambio climático, grandes factores

La Jornada

Precios mundiales de los alimentos se dispararon en septiembre a su nivel más alto en casi cuatro años

Argentina ofrecerá ciudadanía a extranjeros que inviertan al menos 350 mil dólares

Hijos y cónyuges también recibirían un aporte de 100 mil dólares y 25 mil si son menores de de edad

La Jornada

Argentina ofrecerá ciudadanía a extranjeros que inviertan al menos 350 mil dólares

Protestas estudiantiles en Francia obligan el cierre de 400 escuelas; se quejan de horarios académicos extenuantes

Los jóvenes, en su mayoría entre 15 y 18 años reclaman también la falta de maestros

Afp

Protestas estudiantiles en Francia obligan el cierre de 400 escuelas; se quejan de horarios académicos extenuantes