Texto y foto: Agencia SIM
La Jornada Maya

Tulum, Quintana Roo
Domingo 25 de febrero, 2018

Una nueva irregularidad surgió en el caso de la compra de los 10 mil paquetes de tacos, para celebrar el Grito de Independencia 2017 en Tulum, organizada por la administración de Romalda Dzul Caamal, a una empresa a la que el Ayuntamiento le facturó un millón 392 mil pesos, a pesar de que en el sitio de la dirección solamente aparece un edificio sin habitar.

De acuerdo con la investigación realizada por este medio, la dirección de la persona física que proveyó los 10 mil paquetes de tacos, a razón de 120 pesos cada plato, está ubicada en calle 137 número 222, entre 46C y 48, de la colonia Serapio Rendón, en Mérida, Yucatán. No obstante, en ese lugar no hay instalada ni una oficina que se encargue de realizar eventos, sino una construcción que aparentemente está abandonada, con un letrero que señala que hay servicio de cómputo, pero el local se encuentra cerrado.

La colonia está al sur de ciudad, a espaldas del Aeropuerto Internacional de Mérida. La construcción de dos niveles está pintada de blanco, pero grafiteada, además de contar con pasto que crece en la banqueta que hace esquina, lo que evidencia el abandono del lugar.

El reclamo de los empresarios locales de Tulum se hace más fuerte, pues denuncian que ellos pagan impuestos y sus permisos al municipio, pese a lo cual no son tomados en cuenta para las licitaciones, así como a la supuesta empresa yucateca, que brindó una dirección fantasma y logró no sólo un millonario contrato por tacos, sino también otros de Fortaseg, publicidad y más rubros.

Aunque los empresarios locales tuvieron la intensión de ser proveedores de los alimentos en el Grito de Independencia, el beneficio fue para una persona física con actividad empresarial de nombre Rosa Yasmín Perera Aguilar, con RFC PEAR780829L67.

Hoy se comprueba por medio de fotografías que el lugar está vacío y se cree que el servicio se subcontrató. Lo que llama la atención es que esta persona fue dada de alta en el padrón de proveedores en 2016, cuando Romalda Dzul Caamal llegó a la presidencia municipal.

Algunos vecinos opinaron que no existe ninguna operación comercial en ese lugar, al contrario, parece guarida de malvivientes.