Poder Judicial de QRoo se disculpa por violación a los DH de una menor y su madre

Los responsables admitieron abuso de autoridad en el Centro de Convivencia Familiar Supervisada
Foto: Joana Maldonado

El director del Centro de Convivencia Familiar Supervisada del Poder Judicial, Mario Enrique Herrera Carrasco, y personal adscrito a trabajo social y psicología que impidieron el cumplimiento de una orden judicial, permitieron y ejercieron violencia y malos tratos en contra de Kheren Juárez Guardado y su hija menor de edad, admitieron en una disculpa pública haber cometido abuso de autoridad vulnerando el derecho humano a la seguridad jurídica; sin embargo, no han sido destituidos.

Este lunes, en cumplimiento a la recomendación CDHEQROO/01/2020/I de la Comisión de los Derechos Humanos del estado de Quintana Roo, Mario Enrique Herrera ofreció una disculpa pública a la ciudadana Kheren Esther Juárez Guardado y a la menor de edad K.S.L.J, por la vulneración al derecho humano de la seguridad jurídica y al interés superior de la niñez.

“A mi nombre y del Centro de Convivencia, reconociendo que los actos y omisiones derivados de las insuficiencias en el desarrollo de nuestras funciones operativas han lastimado el derecho humano de la menor de edad, hoy víctima, en consecuencia del interés superior de la menor, también reconozco que se ha vulnerado el derecho humano a la seguridad jurídica de Kheren Esther Juárez”, refirió el servidor público. 

Admitió que hubo una inadecuada prestación de servicios a su persona, y mal trato de la trabajadora social Karla Jazmín Domínguez Rosel y la sicóloga Hilda María Cámara Góngora, derivado de la negativa a la atención médica, sicológica y de trabajo social.

Reconoció no haber actuado bajo los procedimientos y medidas administrativas adecuadas con enfoque a los derechos humanos en el que se atienda el interés superior de los menores de edad. “En consecuencia, por todas estas omisiones, se ha vulnerado el derecho humano, por no contar con el personal calificado y especializado en el área médica, psicología y de trabajo social”.

Mario Enrique Herrera ofreció a título personal y del personal una disculpa para la menor y a la madre, y aceptó su responsabilidad anunciando que el pasado 9 de febrero se publicó en el Periódico Oficial del Estado el nuevo reglamento del Centro de Convivencia.

 

Los hechos 

“Me da miedo, no quiero ir, me trata mal”, es lo que refería K.S.L.J, durante sus visitas al Centro de Convivencia en donde, por orden de una juez en materia de lo familiar tenía que presentarse a convivir con su progenitor. 

Por reclamar y exigir sus derechos, Kheren fue considerada persona no grata para hacer entrega de su hija al Centro de Convivencia, y en su lugar podía acudir su hermana o padre, pero las consideraciones también eran nulas en contra de la menor.

El 2 de noviembre de 2019, Kheren Juárez presentó una queja ante la Comisión de Derechos Humanos, en contra del director, la psicóloga y la trabajadora social, quienes a lo largo del año 2017 ofrecieron reportes sesgados que dieron la falsa impresión de que faltaba a las convivencias ordenadas por la juez familiar, además de presentarla como una mujer agresiva e inestable.

“Mi hija lloraba por no quedarse y por ser forzada, el licenciado Mario Herrera reportaba al juzgado familiar la inasistencia, cuando en realidad era la voluntad de mi hija que no deseaba quedarse, y sin importar el interés superior de la menor, la obligaban a quedarse”, relató la madre al compartir fragmentos de grabaciones en las que se escucha a la menor llorar desconsoladamente mientras era obligada a ingresar al lugar.

La recomendación, aunque emitida en marzo de 2020 con plazo de un año al Poder Judicial para su cumplimiento, apenas inició, lo que Kheren Juárez consideró “penoso”; pero acotó que espera que se cumpla cabalmente y brinde a todas las mujeres que han sufrido situaciones similares, una esperanza.

En el acto de disculpa, la joven madre también se refirió al actuar de una juez de lo familiar y de un actuario del Poder Judicial, quienes también han sido denunciados por violación a los procesos, pero destacó que esto representa un paso firme por la construcción de un trato justo. “Cuando ustedes no hacen bien su trabajo se pone en riesgo la integridad y desarrollo de nuestros hijos”, acotó.

 

Edición: Laura Espejo