En Cancún, docente denuncia robo de identidad

Tramitaron un alta patronal en el IMSS y créditos financieros
Foto: Juan Manuel Valdivia

Con un pasaporte apócrifo, al docente Julián Arroyo le fue robada la identidad. Al parecer se trata de una red dedicada a este tipo de delitos. Tramitaron inicialmente un alta patronal de manera presencial ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) donde aparece como deudor de un monto millonario, además de obtener créditos financieros para adquirir un vehículo y líneas telefónicas. A la fecha su denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE) no ha avanzado, por lo que pide a las autoridades apoyo para su caso.

Hace casi un año, el 7 de julio de 2020, el maestro de educación básica Julián Arroyo fue requerido por el área de cobranza del IMSS, donde se le informó que había incumplido pagos de sus obligaciones obrero-patronales, aunque él sólo se dedica a la docencia en dos planteles públicos. “Yo desconozco el hecho, trabajo todo el día en la ciudad de Cancún, nunca me he parado en el IMSS para tramitar un alta patronal”, señaló el maestro.

Al día siguiente, el 8 de julio, acudió a las oficinas de la delegación del IMSS en Benito Juárez, donde le confirmaron que tiene una deuda millonaria por obligaciones como patrón. Ese día en la delegación del IMSS, Julián Arroyose enteró de que había sido dado de alta como patrón el 28 de enero de 2020.

El IMSS no pudo resolver la situación y sólo le sugirió al docente ir a la FGE; su denuncia quedó asentada en el expediente FGE/QROO/BJ/07/10987/2020 por el delito de usurpación de identidad. Para ello hizo contacto con un abogado que le terminó estafando, pues en los cuatro meses que llevó el proceso, nunca hubo avance.

Julián Arroyo también se presentó ante la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon) en Cancún para levantar una queja en contra del IMSS, proceso en el que el instituto le demostró que el alta fue hecha mediante documentos apócrifos, uno de ellos un pasaporte a su nombre, pero con diferente fotografía y firma. 

“Yo nunca he tramitado pasaporte”, mencionó el afectado, quien recalcó que ni el IMSS ni la Fiscalía han avanzado en la investigación de su caso. Para el dañado la situación revela un tema de corrupción interna, aunque aclara que aún desconoce dónde recaban los datos personales. 

El maestro Julián Arroyo interpuso también un juicio de lo contencioso en Guadalajara, Jalisco, de donde es nativo, porque su domicilio fiscal ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) no se ha modificado. 

Adicionalmente, con ese robo de identidad se tramitó un crédito vehicular por más de 340 mil pesos y ocho cuentas de crédito en dos diferentes empresas de telefonía celular que ya fueron suspendidas. 

Pese a las pruebas de que él no es el deudor, el IMSS inició un proceso de embargo precautorio directo a la nómina del profesor ante la Secretaría de Educación Pública, lo que lo mantiene sin salario. 

“Me han dejado sin comer”, dijo el docente y añadió que esta situación ha mermado su estado físico, económico y emocional, pues padece de ansiedad y agotamiento.


 Edición: Estefanía Cardeña