El Centro de Acopio de Materiales Reciclables (Camar) de Cozumel retiró esta semana de la isla aproximadamente 25 toneladas de llantas recolectadas como basura, las cuales son llevadas a Macuspana, Tabasco, donde son convertidas en cemento.
El subdirector del Camar, Francisco Alejandro Abad Vázquez, explicó que las llantas recolectadas son producto del programa de eliminación de posibles criaderos del mosco transmisor de enfermedades como zika, dengue y chikungunya, ya que los neumáticos, que se llenan de agua con las lluvias, son uno de los principales incubadores de este insecto.

Además de cuidar la salud de la población al prevenir este tipo de enfermedades se logra un beneficio medioambiental, ya que mediante tráileres los neumáticos se envían a la empresa multinacional Geocycle, quien se encarga del geoprocesamiento y fabricación de cemento a través de la fundición de las llantas, sin emisión de dióxido de carbono, lo que significa que no contamina el medio ambiente.
El funcionario informó que en esta ocasión la cuadrilla participante para el corte de las llantas, amarre, acomodo y carga en el camión fue de 20 personas y tardaron alrededor de siete horas en hacer la labor. En toda la actual administración de Cozumel se han enviado a la empresa antes mencionada alrededor de 363 toneladas de neumáticos de automóviles, motos y bicicletas.

Finalmente, Abad Vázquez dijo que además de los beneficios en materia de salud, también se busca con cada envío evitar que estos materiales sean llevados al relleno sanitario, toda vez que las llantas tardan 100 años en descomponerse, por lo que a través de estas acciones también se brinda mayor tiempo de vida a las celdas del lugar.
Edición: Ana Ordaz
Niñas, niños y adolescentes se comprometen a defender sus derechos y ser agentes de cambio
La Jornada Maya
El nuevo mercado operará cada fin de semana en el parque Leona Vicario
La Jornada Maya
Ante 130 mil asistentes, tuvo como invitados a Los Ángeles Azules y a Ximena Sariñana
La Jornada
El vestigio restaurado ya se exhibe en el parque Miguel Hidalgo
La Jornada Maya