Foto: Facebook JOYA

Con nuevas medidas sanitarias que incluyen la toma de temperatura y el paso por tapetes sanitizantes antes de ingresar al recinto, el espectáculo del Cirque du Soleil reactivó funciones en la Riviera Maya desde el pasado 3 de julio.

Contorsionistas, malabaristas y patinadores que forman parte del show también cumplen todos los protocolos sanitarios y se ajustó la capacidad del teatro, ubicado frente al complejo Vidanta, en la carretera Cancún-Playa del Carmen, al 30 por ciento, como estipula el semáforo naranja, que rige actualmente en la zona norte del estado.

“Se eliminó el uso de accesorios en el servicio de fotografías, para evitar transacciones monetarias, se recomienda el pago con tarjetas bancarias y todas las áreas, incluyendo el mobiliario, se limpian, desinfectan y nebulizan cada show”, publicó el corporativo en sus redes sociales.

En lo que respecta a los colaboradores, las caretas y cubrebocas ya forman parte de su uniforme y antes de ingresar al recinto deben utilizar gel antibacterial, además de que les requieren lavarse las manos al menos cada 30 minutos durante su turno.

JOYÀ, inaugurado en 2014 por la compañía canadiense Cirque du Soleil en sociedad con la cadena hotelera mexicana Vidanta, es el segundo espectáculo que reabre en el mundo. En junio reanudó The Land of Fantasy, que se presenta en Hangzhou, China.

La crisis por la pandemia empujó a la empresa con sede en Quebec a solicitar protección judicial por bancarrota, pero esto no afectó sus operaciones en la Riviera Maya. La semana pasada aceptó una oferta de compra de sus acreedores, que servirá como base para su subasta en agosto. Previo al arreglo, despidió en marzo al 95 por ciento de sus empleados.

JOYÀ es el primer espectáculo residente del circo en América Latina y se exhibe en un teatro construido especialmente para la obra, que dura 80 minutos y en la que participan 30 artistas y 280 técnicos. Es una fantasía inspirada en la migración de la mariposa monarca.

 

Edición: Enrique Álvarez