Chetumaleños ya son más conscientes sobre medidas de higiene: Canirac

Comerciantes informales piden flexibilidad para abrir sus negocios
Foto: Joana Maldonado

El dirigente peninsular de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados (Canirac), Gustavo Pech Galera, observó que en la tercera semana consecutiva en semáforo rojo para el sur del estado, la gente ha sido más cuidadosa.

De acuerdo con el geoportal del gobierno de Quintana Roo sobre casos de COVID-19, Chetumal posee las únicas dos colonias del estado con más de 40 y 30 casos; se trata de la Adolfo López Mateos (41) y Solidaridad (33). Quintana Roo sumó hasta ayer 7 mil 218 casos acumulados, 104 más en las últimas 24 horas, y 930 defunciones. Othón P. Blanco reportó 16 casos más este lunes y un deceso, aunque de jueves a viernes el aumento fue de 107 casos, una cifra récord de incremento. 

Pech Galera aseguró que el sector restaurantero cumple con los protocolos estatales y municipales para ofrecer servicio de alimentos y la ciudadanía está siendo más consciente sobre las medidas de higiene. Consideró que, con el compromiso de la ciudadanía, Othón P. Blanco y el resto de la zona sur del estado podrán alcanzar el color naranja, lo que permitirá 30 por ciento de apertura. 

“Estamos trabajando en una campaña para darle confianza a la gente. Sentimos que están cumpliendo para llegar al naranja y pronto al verde, el semáforo rojo ha hecho que la gente evite salir a la calle y eso al final ha afectado a los comercios”, indicó.

El empresario dijo que más del 80 por ciento de las empresas cumple con la normatividad.

Se manifiestan comerciantes 

El lunes, propietarios de comercios no esenciales del centro de Chetumal se manifestaron frente a la Secretaría Estatal de Salud (Sesa) exigiendo a la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) anuencia para operar y flexibilidad en las medidas instrumentadas en el comercio.

“Solicitamos la apertura de negocios no esenciales para poder sobrevivir, no tenemos ingresos y nuestras familias lo resienten, y hay hambre y otras necesidades”, expresó Jazmín Merlín, una de las comerciantes inconformes.

Edición: Ana Ordaz