Ensayo de vacuna COVID-19 pone a QRoo en el mapa mundial de la salud

En Cancún esperan aplicar mil dosis antes de que finalice el año
Foto: Red Osmos

La participación en el ensayo para la vacuna contra el COVID-19 pone a México y a Quintana Roo en el mapa mundial de la salud y “es importante porque contaremos con datos regionales de cómo responde el medicamento en nuestra población”, destacó Víctor Bohórquez López, director general Red Osmos, la empresa encargada de aplicar las vacunas en Cancún.

“Tenemos la oportunidad de ser parte de la solución, contribuir al control de esta enfermedad que ha afectado nuestro modo de vida”, señaló el doctor, quien informó que en Quintana Roo han tenido muy buena respuesta a la convocatoria y a partir de esta semana pretenden tener un promedio diario de 50 voluntarios para recibir el nuevo fármaco.

En Cancún esperan aplicar mil dosis antes de que finalice el año para que en 2021, dependiendo de los resultados obtenidos, la vacuna salga al mercado. Estimó que habrá disponibles unas seis o siete vacunas con diferentes porcentajes de efectividad y el consumidor podrá decidir cuál aplicarse.

“Lo más importante es que en el país estemos participando en ensayos para vacunas; que México sea considerado además nos va a permitir saber cómo una vacuna interactúa en nuestro organismo, recordemos que todos somos genéticamente distintos, la forma en que reaccionamos puede ser diferente a otros países, y eso es lo que se busca, conocer cómo interactúa en cierta población.

 

 

 

¿Cómo escogen a los participantes?

Quien esté interesado en ser parte de este estudio puede contactar a la clínica a través de redes sociales (Red Osmo), el correo electrónico [email protected] o el teléfono 9512290849. 

“Nosotros los contactamos posteriormente para agendar una cita, los traemos de forma organizada para evitar que acudan muchas personas y haya riesgo de contagio”, explicó el entrevistado. Los voluntarios deben ser mayores de 18 años. No aceptan embarazadas, mujeres lactantes, personas con VIH o que hayan tenido COVID-19.

En la entrevista con el médico se les entrega un consentimiento informado, considerado “el proceso medular de los ensayos clínicos”, porque detalla el procedimiento a realizar, los riesgos, beneficios, derechos, obligaciones y efectos que se han presentado hasta ahora con la vacuna, “todo esto en términos comprensibles para la ciudadanía en general”.

Con esta información el sujeto decide si participa o no en el ensayo clínico. En caso de aceptar firma ese documento en presencia de un testigo, pasa a la valoración médica, que incluye toma de signos vitales, frecuencia cardiaca y muestra de sangre y si el especialista determina que es viable para la aplicación de la vacuna, ésta se le aplica y la persona queda en valoración unos minutos.

Todo el proceso tarda aproximadamente cuatro horas, señaló Bohórquez López y añadió: “en los ensayos clínicos lo más importante es el estado de salud de los candidatos, que no los pongamos en riesgo, si tiene alguna condición médica que ponga en riesgo su integridad se le dice que no puede participar”.

La persona que recibe la vacuna está en observación durante un año, tiempo en el cual debe contactar semanalmente al laboratorio.

 

Edición: Laura Espejo