Ansiedad, depresión y orientación familiar, las principales causas de llamadas al 911

De abril a julio recibieron mil llamadas aproximadamente
Foto: Alfredo Valadez

La ansiedad por el COVID-19 (preocupación por padecerlo o bien que los familiares se contagiaran) concentró más de 60 por ciento de las llamadas recibidas en el 911 por el tema de salud mental, seguidas por la depresión y la orientación familiar, destacó Sikandar Ortega, doctor en sicología y coordinador del centro estatal de prevención social del delito.

Otros temas recurrentes fueron la depresión, tanto por problemas de vida como por los cambios derivados de la pandemia, no tener contacto social, la pérdida de trabajo y no poder estar en contacto con otras personas; y la orientación familiar, ya que el encierro generó roces con la pareja y los hijos y muchos no sabían cómo manejar la situación con los familiares.

Para Sikandar Ortega el atender la salud mental de las personas al mismo tiempo de reforzar las medidas higiénicas es vital: “en los inicios de la pandemia sabíamos que al haber confinamiento eso impactaría en el tema de salud mental, por ello instituciones públicas y privadas empezaron a poner a disposición a profesionales en sicología y lo que hicimos fue concentrar los esfuerzos y canalizar las llamadas a través del 911”.

En el momento de mayor demanda esta red creció y llegaron a tener más de 300 sicólogos de diferentes instituciones gubernamentales como la Secretaría de Salud, el DIF estatal, el 

Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, Instituto Quintanarroense de la Mujer, los Centros de Integración Juvenil y asociaciones, entre ellas la de terapia cognitiva y la red Sí Puedo.

“Eso facilitaba por un lado la publicidad, al sólo tener que recordar un número, y también daba la posibilidad de que el usuario marcara nuevamente y pidiera por el mismo especialista que lo había atendido”, explicó. 

Destacó que sí hay seguimiento de los casos, además de la opción de canalizarlos a una institución. La red de asistencia es “un primer contacto” y según el tema y la necesidad del paciente se le da tratamiento, individualizando cada caso.

El sicólogo recordó que en el periodo de abril a julio recibieron mil llamadas aproximadamente, siendo el “pico” en abril y mayo y aunque la atención sigue, a partir de agosto han disminuido significativamente. “Lo entendemos porque las personas ya están retomando sus actividades y las instituciones regresaron a dar atenciones presenciales”, comentó.

El servicio de salud mental del 911 no atiende sólo emergencias, muchas personas solamente quieren hablar con alguien u orientación ante una crisis, por lo que los especialistas que los atienden hacen la primera contención; “a veces dentro de la misma conversación salen otros temas”.

 

Retroalimentación entre sicólogos

El entrevistado aceptó que hubo muy buena respuesta de voluntariado entre los profesionales de la salud mental, quienes, destacó, también tienen que evitar saturarse: “algo que nos ayuda mucho a cuidarnos es la preparación, si tenemos las herramientas para hacer nuestro trabajo emocionalmente se siente muy distinto, entonces pusimos mucho énfasis a las capacitaciones y el seguimiento”.

Las capacitaciones a sicólogos fueron principalmente en los temas de primeros auxilios sicológicos, atención a duelo, resiliencia, sicopatologías, etc. Hacemos también grupos de trabajo “donde nos juntamos de cinco a ocho sicólogos y compartimos los casos que hemos trabajado, ese es un canal de apoyo emocional”.

Manifestó que hay sesiones grupales de contención emocional para primeros respondientes, que son asesores jurídicos y de atención al público de las instituciones públicas, quienes nunca dejaron de trabajar y estuvieron brindando sus servicios

En el 911 hubo un espacio exclusivo para los profesionales de la salud (enfermeras, médicos, laboratoristas) y personal de atención médica. La Asociación Quintanarroense de Siquiatras ofreció su apoyo en este tema.

Sikandar Ortega pidió a todas aquellas personas que lo necesiten, acercarse a pedir ayuda: “el servicio sigue en pie y no es únicamente para crisis o emergencias, insistimos mucho en quitar el estigma, no esperar a que el problema sea grave o pensar que una consulta en salud mental habla mal de la persona, al contrario, es una forma de cuidarnos”.

Edición: Elsa Torres