Zofo, emprendimiento cancunense que convierte insectos en botana

Es una alternativa a algo que ya no es tan bueno para el medio ambiente: Nikol Wolpert
Foto: Zofo

Zofo es una empresa cancunense dedicada a hacer botanas con insectos, una opción saludable para chicos y grandes debido a su contenido de proteína. Nikol Wolpert, directora de este emprendimiento, narró que Zofo surgió a raíz de que su papá buscaba una alternativa sustentable para la comida de peces.

“Él decide empezar a criar diferentes insectos, entre ellos el Zophobas morio, y experimenta con ellos, cocinándolos, tiene una visión a largo plazo… al cocinarlos se dio cuenta que el gusano Zophobas morio es el que sabía mejor, empezó a crecerlos de una manera más rápida y decidió concentrarse especialmente en esa especie”, comentó.

En agosto de 2019, lanzaron al mercado la sal de gusano y botana de gusano, tras año y medio de desarrollo. “Desde que estamos en el mercado no hemos logrado cubrir la demanda que tenemos”, señaló Nikol.

Recién lanzado su producto tuvieron que enfrentar la pandemia, en 2020, una etapa “muy difícil”, pues estaban a punto de expandirse a todas las tiendas La Europea del país. Al cerrar todas las tiendas bajaron la producción. “Yo entro en agosto de 2020 y se reactiva la granja, prácticamente empezamos de cero”, recuerda.

“Nuestros productos tienen ingredientes naturales que no tienen otros similares. La sal de gusano tiene más proteína que una normal, y además este producto por lo general se hace con el gusano de maguey, que está en peligro de extinción, así como el maguey, y para producir tres gusanos necesitas matar toda una planta”, explicó.

Su producto, mencionó, representa una alternativa muy buena a algo tradicional que ya no es tan bueno para el medio ambiente en México; otro factor es que el gusano de maguey no se puede criar, es decir, no puede hacerse una granja, mientras que el Zophobas morio es muy amigable para su crianza y el incremento de producción a largo plazo.

“Como botana, tiene 50 por ciento de proteína, por ejemplo una bolsa de 50 gramos tiene 25 gramos de proteína y grasas naturales que ayudan a la digestión y a bajar el colesterol", explicó. 

Hay tres sabores: habanero; sal de mar y limón y hierbas finas. Se comercializan de diferentes maneras: directo a restaurantes, en presentaciones más grandes, al menudeo en La Europea o en línea en su página de internet. Nikol Wolpert destacó que están en planes de expansión a supermercados y más adelante al extranjero.

Dijo que en lo personal estar al frente de esta empresa ha sido un reto, pues en ocasiones se duda de la capacidad de los jóvenes para la negociación. Sin embargo, su entusiasmo le ha llevado a buscar diferentes oportunidades para hacer crecer su proyecto.

"Vamos a buscar inversión para hacer crecer nuestra empresa mucho más rápido y abarcar otros mercados porque tenemos una materia prima muy interesante. En mi visión lo que nos va a llevar a ser una empresa internacional no será una botana, por más buena que sea, hay varios caminos que estamos analizando", concluyó.

Edición: Ana Ordaz