El gobernador Carlos Joaquín y su esposa, la presidenta del DIF, Gaby Rejón de Joaquín, participaron la noche del martes en la clausura de la fiesta El Cedral de Cozumel, que se remonta a 1847.
“El Covid nos detuvo dos años esta muy importante tradición, afortunadamente gracias a todos hemos podido vencer esa barrera y poder tener de nuevo esa oportunidad de estar juntos, saludarnos, vernos y convivir”, destacó el gobernador.

En medio de alegres jaranas yucatecas, zapateado y la algarabía de los ternos e hipiles bordados a mano, los festejos tuvieron lugar en la palapa principal de El Cedral, en el marco de la celebración del día de la Santa Cruz de Sabán. Visitantes y población local disfrutaron del tradicional “Baile de la cabeza de cochino”.

La celebración del Día de la Santa Cruz se remonta a una promesa de Casimiro Cárdenas, hecha tras sobrevivir a una matanza perpetrada por rebeldes mayas, durante la Guerra de Castas en el poblado de Sabán hace 174 años.

A la fiesta El Cedral acudieron la presidente municipal de Cozumel, Juanita Alonso Marrufo; Martín Cárdenas, representante e hijo de don Eligio Cárdenas Montero, Bastonero Mayor del Poblado El Cedral y descendiente directo de Casimiro Cárdenas; Claudio Góngora, representante del Ejido Cozumel; Frédéric Vacheron Oriol, representante de la Unesco en México, entre otras personalidades.

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