Para los habitantes de Tulum la “cuesta de enero” no ha sido tan crítica como en años pasados, ya que consideran que el efecto negativo de la pandemia del Covid-19 los hizo administrar mejor sus recursos.
Manuel Jesús Poot, habitante de Tulum, declaró que en su caso particular no ha recurrido a alternativas como el empeño de objetos de valor para solventar pagos de cualquier tipo. Apuntó que si bien aumenta el sueldo, también lo hacen todos los productos, de manera que en ese sentido no cambia radicalmente la mentalidad ahorrativa.
“Queramos o no la pandemia nos dio una lección de vida en todos los aspectos y en el caso del dinero estamos de cierta manera más preparados, aunque eso no quiere decir que el nivel económico es el ideal, para ello las autoridades tienen la manera que mejorar el salario y la economía de todos”, dijo.
Mientras que la señora Margarita Cauich, ama de casa, opinó que apenas “estamos pasando la primera quincena del mes y del año y los diversos productos siguen aumentando de precio de manera desproporcionada”. Indicó que ante ello los ciudadanos tienen que ver cómo solventar los gastos que a diario necesitan las familias.
Coincidió en que la pandemia del coronavirus les hizo ser más precavidos porque ante la carencia se busca subsistir y eso sigue presente en las familias locales. También aclaró que la economía del país sigue siendo complicada para muchos, principalmente las personas de escasos recursos.
“Considero que apenas vamos comenzando el año y todavía pueden incrementar los precios y ahí se verá si tenemos el sustento que realmente debemos de tener ante la inflación, considero que la pandemia nos hizo subsistir con lo poco que había porque por ejemplo en mi caso no tenían trabajo mi esposo ni mis hijos”, indicó.
Edición: Ana Ordaz
El personal cerró el sistema informático y suspendió temporalmente correos electrónicos de trabajo
Xinhua
El proceso judicial contra Julio Ibáñez y el camarógrafo Danny García sigue
Efe
Autoridades reportan también que una persona más sigue desaparecida
Efe
Se trata del director del Comando de Entrenamiento y Transformación y del jefe de los capellanes
La Jornada