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Ana Ramírez
27/04/2026 | Cancún, Quintana Roo
Los protocolos de seguridad y atención de emergencias o crisis son una necesidad fundamental en México, especialmente para cuidar la reputación de los destinos turísticos, resaltó Givette Pérez Orea, directora de la Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras.
"Yo creo que, como industria, los protocolos se tienen que revisar todo el tiempo para todo tipo de eventos. La verdad, desconozco totalmente los sistemas de seguridad para ingresar a los monumentos y a los sitios históricos... parte de la competitividad tiene que ver con tener estándares de protección", opinó.
El sector hospitalario mexicano, reconoció, enfrenta un momento decisivo donde la seguridad ya no es un valor agregado, sino un requisito esencial para la competitividad, especialmente ante la proximidad de eventos masivos de talla internacional y la evolución de las demandas de los viajeros, por lo que incluso han logrado un trabajo conjunto con las embajadas de Estados Unidos y Canadá para avanzar en la capacitación.
La industria, dijo, reconoce que la protección del destino es un factor determinante para atraer a un turismo que se ha vuelto más cauteloso ante los cambios en el panorama global y ante hechos como lo ocurrido en Teotihuacán en días pasados, donde un sujeto disparó contra los asistentes.
Además, indicó, un frente crítico que se ha abordado con prioridad es la prevención de delitos de alto impacto social, como la trata de personas y la violencia de género; por ello, las cadenas hoteleras organizadas han estrechado lazos con organismos internacionales para implementar iniciativas como la tarjeta azul en convenio con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia )UNICEF).
Este protocolo, especificó, busca que los establecimientos cuenten con herramientas para identificar y denunciar cualquier tipo de abuso, estableciendo una postura firme de que estas conductas tienen consecuencias penales y no serán permitidas dentro de la hotelería.
La capacitación del personal se erige como el pilar fundamental de esta estrategia de seguridad. Se estima que, si todo el sector se adhiriera plenamente a estos protocolos, se contaría con una fuerza de medio millón de colaboradores capacitados para detectar situaciones de riesgo de manera temprana.
Afirmó que esta vigilancia interna es vital en un contexto donde el personal del hotel se convierte en la primera línea de defensa para proteger a los huéspedes, con un énfasis especial en el cuidado de los menores de edad frente a posibles depredadores.
Sin embargo, el desafío se vuelve complejo ante la proliferación de servicios de hospedaje temporal que operan fuera de los marcos regulatorios tradicionales.
Mientras que la hotelería establecida, al menos en Quintana Roo, cuenta con sistemas de videovigilancia integrados al C5 y mantiene una colaboración estrecha con la policía turística, los puntos de renta por internet suelen carecer de estas medidas de control.
Esta disparidad genera zonas de incertidumbre, ya que muchos de estos lugares no exigen registros formales de identidad ni cuentan con supervisión constante para prevenir incidentes.
Enfatizó que Quintana Roo es la entidad que más ha avanzado en la regulación de estas plataformas, integrando lineamientos de destinos internacionales como Nueva York o Barcelona. No obstante, persisten áreas de oportunidad en la Ley Federal de Turismo que deben ser atendidas por el legislativo.
Edición: Estefanía Cardeña