Quintana Roo continúa con severos casos de violencia contra la mujer, por lo que urge implementar medidas preventivas, opinó Natalia Tavizón, coordinadora de vinculación de la asociación Derechos Autonomías y Sexualidades (DAS) Cancún.
"Estuve revisando algunos escritos de la Secretaría Ejecutiva y el año pasado terminamos (Benito Juárez) en el lugar octavo de los municipios con más feminicidios, fueron reportados siete casos; entonces estamos en el top 10 nacional, no por una buena causa... han disminuido homicidios dolosos, pero han aumentado en proporción, en densidad de población", lamentó.
Dijo que específicamente Benito Juárez atraviesa una crisis de violencia de género que, lejos de erradicarse, se mantiene como una constante preocupante en la vida cotidiana de sus habitantes, algo notorio en hechos recientes, como el de Lizbeth, cuyo cuerpo fue hallado sepultado en una construcción reciente en Cancún, caso del que ya se detuvo al principal sospechoso; o el caso de Perla, quien fue asesinada y su cuerpo abandonado en un predio en una colonia irregular también de Cancún.
Esta posición en casos de violencia, consideró, no es una casualidad, sino el reflejo de un fenómeno estructural que requiere atención inmediata y estrategias de prevención que vayan más allá de la simple reacción institucional ante la tragedia.
Aunque este año se han registrado en Cancún oficialmente dos feminicidios en las plataformas correspondientes, existen al menos 18 casos catalogados como violencia feminicida, es decir, situaciones que pudieron haber culminado en la muerte de una mujer, pero que, por diversas razones, no llegaron a ese desenlace extremo, aunado a muertes que siguen bajo investigación o que aún no se les ha catalogado como feminicidios.
La entrevistada enfatizó que esta diferencia entre los casos consumados y los intentos pone de manifiesto que la violencia está presente y activa, aunque no siempre se refleje en las cifras de defunciones, aunado a la cifra negra, compuesta por todas aquellas mujeres que no piden ayuda o que desconocen los mecanismos para hacerlo.
Acotó que se han reportado más de dos mil casos de violencia, de los cuales la inmensa mayoría corresponde al ámbito familiar, y este es un fenómeno que atraviesa múltiples capas de la sociedad y que a menudo comienza con actos que han sido normalizados por la comunidad, como gritos o golpes que escuchan los vecinos, ante los cuales suele imperar la indiferencia.
Recordó que Quintana Roo se encuentra bajo una Alerta de Violencia de Género, una medida que subraya la responsabilidad de las instituciones para generar políticas públicas efectivas y sensibles.
"Existen como de repente temporadas en las que lamentablemente conocemos más casos, pero pues no es que en algún momento o en algún año dejen de ocurrir, solamente hay momentos en los que hay casos más mediáticos o que resultan ser más impactantes, pero no porque no se hable dejan de ocurrir estos casos, porque es un fenómeno constante en el municipio. Lamentablemente", finalizó la activista.
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Edición: Estefanía Cardeña