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La Jornada Maya
15/10/2026 | Cancún, Quintana Roo
Jueces de juicio oral de Quintana Roo dictaron sentencias condenatorias contra tres hombres por el delito de violación en agravio de víctimas menores de edad. Las penas impuestas fueron de 120 años de prisión para Julio Salvador Mejía Sendo y de 40 años para Rodolfo Palmer González y Marvin Rolando Ixim Caal, por hechos ocurridos en los municipios de Benito Juárez y Tulum.
En el primer caso, Julio Salvador Mejía Sendo recibió una sentencia de 120 años de prisión por violación en agravio de su hijastra, una niña. Los hechos ocurrieron en un domicilio del fraccionamiento Villas Lakín, en la supermanzana 258 del municipio de Benito Juárez, cuando la madre de la víctima salía a trabajar.
Las agresiones ocurrieron en marzo, junio y septiembre de 2022. Durante esos periodos, el ahora sentenciado aprovechó la cercanía familiar para agredir sexualmente a la niña y amenazarla con hacerle daño a su madre si revelaba lo sucedido.
Además de la pena de prisión, Julio Salvador Mejía Sendo deberá pagar 288 mil 660 pesos por concepto de reparación del daño y 64 mil 120 pesos por daño material.
En otro caso, Rodolfo Palmer González fue sentenciado a 40 años de prisión y al pago de una multa de 217 mil 200 pesos por el delito de violación en agravio de su hijastra, también menor de edad. Los hechos ocurrieron en 2020, en un domicilio de la colonia Valle Verde, en el municipio de Benito Juárez.
Foto: FGR
De acuerdo con las pruebas presentadas, el sentenciado aprovechaba los momentos en que la niña quedaba bajo su cuidado, mientras su madre salía a trabajar, para obligarla a realizarle tocamientos y agredirla sexualmente. Además, la amenazaba con privarla de la vida.
Por último, durante una audiencia de individualización de sanciones y reparación del daño, un juez impuso a Marvin Rolando Ixim Caal una pena de 40 años de prisión por violación en agravio de su hijo, un bebé de 10 meses. Los hechos ocurrieron en abril de 2022, en la localidad de Macario Gómez, municipio de Tulum.
Foto: FGR
Las agresiones ocurrieron cuando el ahora sentenciado quedaba al cuidado del bebé por las mañanas, mientras la madre salía a trabajar, situación que aprovechaba para cometer el delito.
Edición: Emilio Gómez