Productores de Bacalar deploran resolución de juez

Monsanto podrá seguir sembrando soya transgénica en Bacalar

Texto y Foto: Carlos Águila Arreola
La Jornada Maya

Bacalar
Jueves 28 de abril, 2016

Tras año y medio de esperar, el fallo del juez sexto de distrito, Aarón Alberto Pereira Lizama, los productores de maíz y apicultores de comunidades del poniente del municipio de Bacalar se dijeron decepcionados y deploraron “la resolución a medias” contra un amparo porque no impide que la transnacional Monsanto siga sembrando soya transgénica.

De acuerdo con Ana Patricia López Sánchez, de la asociación civil “Educación, Cultura y Ecología” (Educe), a nombre de los colectivos Semillas Much’ Kanan I’inaj, Apícola de los Chenes y Sin Transgénicos, la resolución afecta a 253 mil 500 hectáreas de la Huasteca, Chiapas, Campeche, Yucatán y cuatro municipios del sur de Quintana Roo.

Originalmente eran tres municipios: José María Morelos, Felipe Carrillo Puerto y Othón Pompeyo Blanco, sólo que el municipio de Bacalar, como es de reciente creación se dividió con OPB en dos; “ahorita en la práctica serían cuatro municipios de Quintana Roo”.

La activista señaló que la sentencia sobre amparo 573/2015 no responde a la solicitud de anulación del permiso que se otorgó a la trasnacional hace cuatro años y, en cambio, se impuso la celebración de una consulta, que consideran no se tomará en cuenta y es sólo parte de la burocracia administrativa.

El 22 de octubre de 2014 presentaron el juicio de amparo para invalidar el permiso que la Secretaría de Agricultura (Sagarpa) otorgó dos años antes a la empresa Monsanto, y pese a que esgrimieron el derecho a consultar a las comunidades involucradas, el juez ordenó retomar el procedimiento pero no dejó sin efecto el permiso, como se solicitó.

“El resultado de la sentencia no responde al amparo, sino que se sale por la parte más sencilla y que es por ese procedimiento administrativo que es la consulta, que es como han estado saliendo las sentencias tanto en Yucatán, Campeche y ahorita aquí en Quintana Roo”, refirió la activista.