Retrato del padre

Psicografías

Daniela Gamboa González
Foto: Francisco Martín
La Jornada Maya

Viernes 12 de agosto, 2016

El arte digno de andar en el imaginario y experiencia estética de todos, digno de reproducirse a través de la mirada del espectador -todos los posibles- porque de otra manera no se transforma, digno recordatorio de que la belleza existe, no sólo como abstracción sino como totalidad; se abre camino nuevamente en el Museo Fernando García Ponce-Macay, que inauguró el viernes pasado su ciclo de exposiciones Julio-septiembre con cerca de 300 visitantes durante su evento de apertura.

Esta vez quien escribe, hizo un recorrido por las salas del Macay en la grata compañía del fotógrafo y expositor Francisco Martín, quien nos habló personalmente sobre su obra Psicografías. Retrato del padre y sobre otras exposiciones que ha hecho por Europa.

Comenzamos la ruta por el café Punta del Cielo, rinconcito para tomar un buen té o café frente a la plaza grande, y en donde pudimos platicar un poco sobre Locotomía. Retratos del desvarío, exposición que fue montada en París en La Fundación del Hospital Sainte Marie -durante el mes de la foto en noviembre de 2014-. El artista en entrevista para La Jornada Maya menciona con respecto a esa exposición:

“Lo que me hace querer fotografiar la locura es que me hace producir y crear, porque la locura te permite todo, ¿no?, todo es admisible y me parece que en ese sentido es apertura y ruptura: la moral y la política dejan de importar, sólo importa la realidad que cada quien construye. Aunque no son cosas incoherentes lo que yo quiero crear, al contrario, retratar la locura lo que me enseña es a ser libre y coherente con mi obra”.

Después del café nos dirigimos caminando al Macay, a gota de sudor corporal, pues el sol meridano no perdona a nadie que vaya caminando por sus calles -el tramo es pequeño- así que tampoco se sudó tanto. Mientras tanto hablábamos sobre algunas series de moda que nos recuerdan a nuestros mismos problemas existenciales contemporáneos como la soledad o el problema de reconocernos como humanos contradictorios.

Llegamos rápido al museo y una vez ahí comenzamos el recorrido a la exposición por la sala 11bis que resguarda Psicografías. Retrato del Padre las fotos jugaron con la mente de quien narra desde el principio y de ahí comenzó a surgir más conversación:

Los lugares

FM: Las psicografías son pequeñas partes y rasgos de la casa- taller en donde trabajó mi papá, de ahí salieron todas las fotos. Es un lugar muy basto si lo recorres milimétricamente.

La idea del proyecto surgió un poco por la persecución del padre, porque no terminé de cerrar cosas con él y lo trato de hacer a través de mi obra, entonces mis fotografías son un poco de purga y una forma de solucionarme.

La obra se construye y se deconstruye

FM: Bueno, tuve que usar un lente especial que yo mismo adapté y la idea era alcanzar todos esos rasgos de la casa para a través de eso hacer fotografía monumental.

En el caso de la parte artística, siempre he creído que lo importante no son las tomas ni los objetos que retratas, más bien lo que importa, es el proceso que le das a la imagen y la forma en que lo difundes.

Entre los rostros y fanerones

FM: Fanerón es lo que Ch. S. Peirce llamaba la totalidad del pensamiento, cuando tú ves algo, tu mente y pensamiento genera una forma automáticamente. No puedes ver un pez en las nubes si nunca has visto los peces. Es la asociación del lenguaje con los objetos.

Mi obra no intenta dirigir al espectador, un poco la idea es lanzar señales abiertas y hablar del potencial del trayecto, de mi propio andar y los andares del mismo espectador. Es a la vez un poco jugar con los reveses de la mente y hacer que la obra funcione como espejo del espectador, para que en un diálogo interior encuentren las propias formas que tiene la mente.

Si tú te das cuenta, física y materialmente lo que hice fue tomarle fotos a un pedacito de pared, ampliarlas y meterlas al museo, esa misma acción es la plástica, porque parte de algo muy sencillo que te permite entrar a otra dimensión a través de la imagen o a través de la propia imaginación. La intención en todo caso sería alcanzar un nivel discurso que no simplemente dice una cosa, sino que cuestiona, abre y mete símbolos nuevos.

Finalizar el recorrido

Narradora y artista comenzamos el recorrido por la sala 11bis, pero el visitante puede trazar su ruta como mejor le apetezca. Aunque los guardias guían para entrar por la sala 9 en donde te encontrarás con la fuerza crítica de Bisnes de la guerra de David sierra, después puedes visitar en la sala 10 la silenciosa, trepidante y nerviosa exposición Horizontes de Ilse Gradwohl y luego, en la sala 11 entablar diálogos con las fuerzas de la naturaleza y sus cualidades abstractas en El Paisaje como proceso de Gloria Carrasco.
Bajando las escaleras puedes ir a toparte con el Acervo serigráfico de Jorge Méndez Arceo que recuerdan dos décadas de trabajo arduo.

La idea es ir a encontrarse con las señales abiertas que supone la visita a un museo, en este caso el Fernando García Ponce-Macay que mantiene sus puertas abiertas de miércoles a lunes en horario de 10 a 18 hrs.

Mérida, Yucatán
[email protected]