Conectando los puntos en Yucatán

BIM, encuentro de emprendedores

Francisco Lezama Pacheco
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Lunes 12 de diciembre, 2016

La última semana de noviembre se celebró en Yucatán el Business Innovation Market (BIM), el encuentro de emprendedores más importante del Sureste de México. El BIM es un evento que surgió con una premisa sencilla, pero a la vez muy poderosa; que todos aquellos que quieran crear o crecer su empresa encuentren en este evento, en un solo espacio, todas las herramientas públicas y privadas que necesitan para desarrollar modelos de negocio innovadores, disruptivos y generadores de empleo y bienestar.

Con más de 150 actividades, entre conferencias magistrales, talleres, mesas paneles y eventos especiales a lo largo de tres días, buscamos que todos los que tienen una idea a nivel inicial, pasando por aquellos que necesitan desarrollar procesos aceleración, financiamiento, o networking para construir redes de servicio o proveeduría, encontraran en el BIM una respuesta.

Así, durante 3 días, más de 14 mil emprendedores, empresarios y participantes registrados en este evento tan importante, pudieron encontrar en un solo espacio las herramientas que ayuden a detonar la innovación que va a cambiar el mundo, desde Yucatán.

Muchas veces, cuando pensamos en ese tipo de innovación, tendemos a pensar en los grandes avances de la ciencia, de la nanotecnología o de la informática, pero innovación es un concepto mucho más amplio y quizás algo más sencillo.

Steve Jobs, el fundador de Apple y una de las mentes más brillantes de nuestra generación la relacionaba, más que con la ciencia, con la capacidad de conectar los puntos, de conectar nuestra experiencia, nuestro instinto y nuestro sentido común para verdaderamente hacer la diferencia.

Vale la pena poner un ejemplo. Los primeros registros de la creación de la rueda datan del 3,500 años antes de Cristo y las primeras evidencias de la existencia de maletas individuales de viaje las encontramos en los ejércitos romanos de hace 2 mil años. Sin embargo, esos dos puntos tardaron miles de años en conectarse, pues es sólo hasta 1970, cuando Bernard Sadow inventó las maletas con ruedas y creó con ello una industria y una nueva forma de viajar para todos.

Conectando los puntos, hoy en día startups, emprendedores y empresarios en todo el mundo están redefiniendo industrias completas y están cambiando sectores completos que permanecieron inmóviles varios o incluso miles de años, con modelos de negocio que hace unos cuantos lustros nos hubieran parecido futuristas e irreales.

Pensemos en dos de los referentes en materia de futurismo en el cine y la televisión para nuestra generación, los dibujos animados de Los Supersónicos y las películas de Volver al futuro. Pensemos en todo aquello que hace 30 años era ciencia ficción y comparémoslo con lo que hoy forma parte de nuestra vida diaria.

Más allá de máquinas en el tiempo y autos voladores que se convierten en portafolios, hoy vivimos en un mundo donde la realidad virtual, las video llamadas, los robots para limpiar casas, los video juegos que no utilizan las manos y las pantallas táctiles están casi al alcance de todos. Hasta los Cachorros de Chicago han ganado ya la serie mundial de béisbol.

Pero lo más sorprendente es que en muchos aspectos, la ciencia ficción de hace 30 años se está viendo superada por la realidad del 2016. En San Francisco, la startup Eatsa ha creado ya restaurantes de comida rápida de alta calidad y bajo costo, donde todos los procesos están automatizados y donde no trabaja ni una sola persona. En la aceleradora Indie-go de Silicon Valley, existen procesos ya desarrollados para guardar hasta 500 terabytes de información en material orgánico, lo que promete que en un futuro cercano se dejará atrás al silicio, otros materiales y se redefinirá la industria del storage, particularmente en servicios de nube.

Esas tecnologías, que parecieran irreales, ya están cambiando al mundo y redefiniendo industrias que, por años, permanecieron inmóviles. Y el cambio se da cada vez más rápido. Basta decir que se ha generado más información escrita en los últimos 20 años que en toda la historia de la humanidad. Por ello, tenemos que estar preparados para competir y participar en una economía en donde lo que más importa es el tamaño de las ideas. Tenemos que estar preparados para conectar los puntos y ese fue el gran objetivo del BIM, lograr que se conecten los puntos.

Es necesario fortalecer el potencial de nuestra Red de Apoyo al Emprendedor, que más que un Consejo Consultivo, se ha convertido en un actor estratégico del ecosistema emprendedor del estado. Un espacio donde empresarios, gobierno y sociedad dialogamos en igualdad de condiciones y donde, trabajando en equipo, construimos eventos como el BIM y políticas públicas que den respuesta a las necesidades de los emprendedores del estado.

Debemos hacer efectivo todo el potencial de la reindustrialización que está ocurriendo en el estado con la política para atracción de inversiones, y que ese proceso encuentre eco en emprendedores y empresarios locales que puedan sumarse a las cadenas de valor de dichas industrias y, con ello, se conviertan en agentes activos para la generación de empleo.

De eso se trató el BIM, de que esas y muchas otras historias se construyan en Yucatán; que los encuentros y las políticas de apoyo al emprendimiento propicien que aquí, conectando los puntos, surjan las ideas, las empresas y las personas que van a transformar la economía de Yucatán, de México y el mundo.

Mérida, Yucatán