Batazos y Tacleadas

Tristes Tigres; mucho por hacer en la LMB

Antonio Bargas Cicero
Foto: Jam Media
La Jornada Maya

Jueves 9 de febrero, 2017

En la misma semana, México perdió la Serie del Caribe y el beisbol nacional se quedó sin los Tigres.

Pero entre lo negativo hay positivos: Minor League Baseball puso orden (finalmente alguien lo hizo) en la Liga Mexicana de Beisbol y, en un gran acierto, hizo que Plinio Escalante Bolio se mantenga al frente, y resolvió el tan hablado y discutido tema de los peloteros mexico-americanos. Creo que lo más adecuado era poner un tope, pero que siguiera permitiendo mejorar el espectáculo y nivel en el circuito (por ejemplo, hasta seis o siete jugadores de doble nacionalidad por club, reduciendo el número de extranjeros de seis a cinco), aunque como, expresaron las Ligas Menores, no se puede ir contra la Constitución. Los hijos de mexicanos son mexicanos. Ahora, a dejar atrás berrinches y dimes y diretes. Ahora más que nunca hay que ver hacia adelante. Se tienen que implementar mecanismos que permitan un desarrollo aún mayor de los peloteros nacidos y desarrollados en México -de lo contrario, de poco servirá la inversión que se hace en la academia y en ligas como la Invernal Mexicana y Peninsular- y encontrar la manera de que clubes ya dependan menos o mejor aún que ya no dependan de gobiernos. Ahí está la base del crecimiento y estabilidad. Minor League Baseball definió la conformación de rósters para la temporada venidera, lo que en el circuito fueron incapaces de hacer por sus pleitos, insultos y luchas de poder, pero hay mucho por hacer. La división persiste.

La falta de unión en la más importante liga de beisbol del país es triste, como lo es la salida voluntaria de los Tigres, de la cual llaman la atención dos cosas: el momento en que se hace -a menos de dos meses de que se cante el pléibol- y la forma. Dejar a la franquicia en venta, sin nombre ni logotipos, no va con la grandeza e importancia que establecieron los bengalíes, que sostuvieron una de las grandes rivalidades en la historia del circuito con los Diablos Rojos, la llamada guerra civil, cuando ambos llamaban casa a la Ciudad de México, se coronaron en tres plazas diferentes (la metrópoli, Puebla y Cancún, produjeron gran cantidad de talento mexicano y tuvieron numerosas y emocionantes batallas peninsulares con los Leones de Yucatán. Carlos Peralta Quintero dice que se va por la desunión en el circuito. Ya sea por eso, su falta de interés en el beisbol u otro motivo, es lamentable que deje a la Liga Mexicana sin el rugido bengalí. Como dijo Jorge Carlos Hurtado, presidente de los Piratas de Campeche, con la salida de los Tigres, pierde el beisbol mexicano y la península. “Tienen un nombre muy bien ganado en la liga, un equipo que llamaba la atención de los aficionados”, indicó el directivo. “Un equipo con mucha historia, con más de 60 años de existencia y 12 títulos”. En más de este tema, me parece interesante el apunte de Fernando Ballesteros, de Puro Béisbol: “Sorprende uno de los argumentos esgrimidos por los felinos para retirarse, ya que Peralta fue quien pidió a la LMB hace cuatro años –mediante una carta- que se le diera entrada libre a los mexico-americanos en un claro afán de que Chetumal pudiera regresar a la LMB y se reforzara, pero ahora repudia esta medida”.

Sin dramas por la caída de los Águilas de México en el clásico caribeño. El equipo de Roberto Vizcarra jugó buena pelota en general, pero sus cañones se apagaron en los últimos tres encuentros, en los que anotaron en total una carrera. Los Criollos boricuas, dirigidos por el ex melenudo Luis Matos, fueron ligeramente mejores en una apretada final. De lo más rescatable fue el desempeño de mexicanos como el cátcher Sebastián Valle y los pítchers Óliver Pérez, Héctor Daniel Rodríguez y Héctor Velázquez. Rodríguez y Velázquez tenían méritos para el Clásico Mundial, pero el Tricolor está llevando abridores probados en Grandes Ligas y en ese torneo, por las reglas, es clave contar con bulpéns profundos. Por cierto, si el campeón de la LMP se va a llamar México sería bueno no llevar tantos extranjeros como había en el lineup de los águilas.

¿Qué pasa con los Venados FC? Es difícil de creer que un equipo profesional pueda defender tan mal y sea incapaz de hacer ajustes. Van cuatro goleadas en el Clausura 2017. ¿Cuántas más serán? Chelís trajo a varios de sus jugadores y el equipo no le respondió; tampoco le está respondiendo a Bruno Marioni.

Mérida, Yucatán