Renacimiento mexicano

Unificar la Conciencia femenina y masculina

César González Madruga
Ilustración de Elizabeth Himes
La Jornada Maya

Viernes 10 de marzo, 2017


De acuerdo a Virginia Sánchez, socióloga mexicana, los primeros seres humanos que lograron expandir su conciencia fueron las mujeres, porque tuvieron que conocer la capacidad de su propio cuerpo para crear vida y comprender en su propio cuerpo lo parecido de sus ciclos biológicos y los de la naturaleza. Percatarse por ejemplo, que sus ciclos menstruales guardaban alguna relación con los ciclos de la luna, el tiempo de sus embarazos y la similitud de estas funciones con las de los animales, y esto seguramente le llevó a hacerse consciente de una pertenencia a un orden global.

Al respecto Jacobo Grinberg, destacado investigador mexicano afirma: “La relación entre el coito, el embarazo y el nacimiento de lo hijos permaneció como tres eventos desligados entre sí para el hombre - el cual no tenía necesidad de encontrarles relación-. En cambio, para la mujer tarde o temprano, los tres eventos tuvieron que aparecer ante su conciencia como ligados por un orden casual”.

La propia Virginia Sánchez sostiene que la agricultura fue un invento femenino y el hombre al igual que los animales que cazaba era móvil y su supervivencia dependía de su capacidad de vencer y su estrategia para hacerlo.

A la fecha existen sociedades que se acoplaron a la conciencia femenina y aceptaron sus valores, su capacidad de respeto a la naturaleza y su tendencia a sacralizarla, como sucede con las comunidades Tarahumaras en Chihuahua o en las comunidades mapuches de Argentina. Sin embargo la mayoría de la sociedades fueron conquistadas por una visión masculina agresiva, activa, móvil y guerrera, estableciendo así un periodo patriarcal que aún perdura en nuestros días.

A partir de que el predominio de la conciencia masculina fuera cuestionada a partir de los movimientos d liberación femenina renacen los movimientos de pensamiento de una conciencia planetaria que se inclinan hacia la unidad de los dos principios de la conciencia masculina y la conciencia femenina. Y para esa unidad de conciencia es necesario la utilización de instrumentos que ayuden a su desarrollo y expansión. Por ejemplo “la meditación que tuvo que ser un invento femenino -sostiene Jacobo Grinberg- su sistematización no lo fue. Todas las referencias que conocemos indican que los grandes creadores e inventores de las técnicas meditativas fueron hombres: Patanjali, Jesús, Buda, Lo Tse, Mahoma, Moises, Yogananda, etc… Quizá todos ellos lograron unificar sus principios masculinos y femeninos y aprovecharon su capacidad de abstracción y su desapego con respecto a lo concreto para explorar su propia Conciencia, sus relaciones con Dios y el Cosmos, dando lugar a verdaderas hazañas en la creación de sistemas sublimes de autoconocimiento y expansión de la conciencia…estos instrumentos son una verdadera esperanza porque su uso activa el contacto de la conciencia individual con sus fuentes y con las corrientes básicas de la unificación responsable”.

Para ir más allá de las limitaciones de la conciencia de género y unificarlas ambas, femenina y masculina, en un individuo o una sociedad la humanidad posee ya un arsenal extraordinario de técnicas y conocimiento que han dejado de ser secretos y utilizados por algunos elegidos, para estar ya al alcance y accesible para cualquiera, como son las caminatas conscientes, meditaciones, arte sublime, entre otras. Es momento de aprovecharlas y derribar los muros aparentes entre las visiones masculinas y femeninas para unificarlas ambas en uno.

@CesarG_Madruga